Discurso Inaugural de la Sra. Luiza Carvalho en el XVI Encuentro Internacional de Estadísticas de Género

Fecha: miércoles, 9 de septiembre de 2015

Sra. Lorena Cruz,  Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES)

Sr. Félix Vélez, Vicepresidente  del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)

Estimadas y estimados participantes:

Es con mucho entusiasmo que llego hoy a Aguascalientes para participar por primera vez como Directora Regional de ONU Mujeres en el Encuentro Internacional de Estadísticas de Género, que alcanza este año su decimosexta edición. Para mí personalmente, es un gran placer compartir este espacio con todas y todos ustedes. Desde mi llegada a ONU Mujeres en noviembre pasado he tenido gran expectativa en participar en este Encuentro, conociendo los trascendentes avances que se han alcanzado en este reconocido y prestigiado foro.

Les transmito el saludo especial de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, la señora Phumzile Mlambo-Ngcuka, a cada representante de las oficinas nacionales de estadística y de los mecanismos para el adelanto de las mujeres, de los diferentes poderes de los Estados, de las Naciones Unidas, y de la academia que nos acompañan.

Quisiera destacar y reconocer el trabajo coordinado de las cuatro instituciones convocantes a esta reunión, a sus equipos de trabajo que hacen posible que estemos aquí, en este esfuerzo sostenido por consolidar este espacio de reflexión, de debate y de cooperación horizontal entre los países de América Latina y el Caribe. De manera particular, agradezco la hospitalidad del INEGI en Aguascalientes, sede continua de estos encuentros.

Beijing+20: un balance histórico

Y es motivo de doble satisfacción para mí llegar a este Encuentro Internacional en este histórico 2015, cuando conmemoramos 20 años de la Conferencia de Beijing, y 40 años de la primera Conferencia Mundial de la Mujer celebrada aquí en México.

Este año concluimos un exhaustivo proceso de revisión y reflexión a nivel nacional, regional y global para evaluar cuánto hemos avanzado, y qué nos falta por hacer para que los compromisos asumidos con las mujeres hace 20 años se tornen una realidad vivida.

En estas históricas Conferencias, los Estados Parte de la ONU se propusieron alcanzar la igualdad de género en todas sus dimensiones. Sin embargo, el balance que hemos hecho revela que ningún país lo ha logrado a la fecha. Lo que es más grave: al ritmo actual, tendremos que esperar 80 años más para alcanzar una igualdad sustantiva, es decir, de hechos, entre hombres y mujeres. En este sentido, la Plataforma de Acción de Beijing sigue vigente, y su vigésimo aniversario ofrece nuevas oportunidades de renovar vínculos, revitalizar los compromisos asumidos por los Estados que la suscribieron, y fortalecer la voluntad política para promover el adelanto de las mujeres y alcanzar la igualdad de género.

CSW

En marzo de este año, la Declaración Política adoptada durante la sesión 59 de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer representó un avance en esa dirección. Los  Estados se comprometieron a adoptar medidas concretas para asegurar la aplicación plena, efectiva y acelerada de la Declaración y de la Plataforma de Acción de Beijing, a través de políticas públicas, del apoyo reforzado a los  mecanismos institucionales para la igualdad de género; del aumento significativo del financiamiento,  del desarrollo de las capacidades estadísticas,  y de la rendición de cuentas.

Reconocemos el liderazgo de México y de la región latinoamericana en la renovación y fortalecimiento de estos compromisos. El 27 de este mes, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas y como cierre de 18 meses de conmemoración de los 20 años de la Conferencia de Beijing, más de 60 Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno se congregarán en un evento que desde ONU Mujeres y el Secretario General de la ONU convocamos junto con la República Popular China. El evento será co-liderado por el presidente Peña Nieto y los presidentes de los países donde se han realizado las Conferencias de la Mujer: México, Dinamarca, Kenia y China.

Este evento será el escenario para que Jefes y Jefas de Estado anuncien compromisos concretos, medibles y de impacto para las mujeres y las niñas de sus países para los próximos quince años.  Estamos convencidas de que éste será un paso decisivo para alcanzar lo que desde ONU Mujeres hemos llamado un Planeta 50-50, de igualdad sustantiva, de resultados, que requiere que los gobiernos realicen compromisos nacionales que aborden efectivamente las dificultades que impiden progresar a las mujeres y a las niñas para alcanzar su pleno potencial.

Post 2015

La priorización de la igualdad de género y los derechos humanos de las mujeres y las niñas también ha quedado reflejada de manera robusta en la propuesta de Agenda 2030, a ser aprobada este mes durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de un objetivo específico referido a la igualdad de género, y de una sólida transversalización de género en las metas e indicadores de los demás Objetivos de Desarrollo Sostenible, en los medios de implementación, en las asociaciones globales, y en el seguimiento y la revisión.

Desde una perspectiva de género, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible representan un avance significativo con respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ya que abarcan el desarrollo en su triple dimensión —económica, social y ambiental— y responden a los desafíos de igualdad entre mujeres y hombres de manera integral, incluyendo las dimensiones de género relacionadas con la pobreza y las desigualdades, el hambre, la salud, la educación, el acceso al agua y saneamiento, la energía, el empleo y la producción sostenible, el acceso a la justicia, las ciudades seguras y la paz y la seguridad, entre otros.

Nos encontramos, por lo tanto, ante una oportunidad histórica y sin precedentes para unir a los países y las personas de todo el mundo para decidir y emprender nuevas vías hacia el futuro. Desde ONU Mujeres el llamado que hacemos es a trabajar de forma acelerada y solidaria para apoyar las metas transformadoras que materialicen la visión conjunta de un planeta sin discriminación y con igualdad para las mujeres, los hombres, las niñas y los niños de aquí a 2030.

El papel fundamental que desempeñan las estadísticas de género en este indispensable esfuerzo es evidente y ha sido ampliamente reconocido en diversos foros. Más recientemente, la revisión regional de la Plataforma de Acción para América Latina y el Caribe, previa a la CSW 59, celebrada en Santiago de Chile en noviembre del 2014 junto con la CEPAL, los países reafirmaron la importancia de contar con estadísticas e indicadores de género para el seguimiento y monitoreo de la agenda de desarrollo después de 2015, poniendo particular énfasis en el diálogo entre productores y usuarios de la información,  y promoviendo que se destinen recursos suficientes por parte de los Estados y la cooperación internacional para compilar información pertinente, oportuna y confiable. Sin duda el espíritu de Aguascalientes quedó plasmado en la Declaración, y lo que es más importante: en los compromisos que guían al grupo de trabajo de estadísticas de género.

La incorporación de la perspectiva de género en la producción y análisis de la información estadística, es una de las áreas en las que América Latina y el Caribe están a la vanguardia. Lo que es más importante: las estadísticas están siendo base de políticas públicas y presupuestos orientadas al logro de la igualdad de género en los hechos, la igualdad de resultados. Estamos siendo la región más innovadora en producción de estadísticas sobre uso del tiempo -incluyendo su valor económico e inicio de políticas de cuidados-, en incorporar la medición multidimensional de la pobreza y en mejorar nuestros registros sobre violencia contra las mujeres. Pero sabemos que estos avances serán mucho más rápidos en la medida en que las oficinas de estadística y los mecanismos para el adelanto de las mujeres mantengan un diálogo continuo y sumen esfuerzos para revolucionar la forma en que se produce y analiza la información, teniendo presente la creciente demanda de estadísticas de género.  Es lo que hemos llamado la revolución de los datos: lo que importa se mide y lo que se mide termina importando como dice el dicho.

Tenemos que insistir en que requerimos más creatividad para construir nuevas herramientas estadísticas a la luz de los instrumentos normativos de derechos humanos (CEDAW, Belem do Pará), de los compromisos internacionales para el empoderamiento y autonomía de las mujeres y del desarrollo sostenible. Necesitamos fortalecer la armonización, ya que los avances son claramente asimétricos en nuestros países.

En síntesis, todo este trabajo acumulado en la producción de estadísticas de género de estos años, coloca a nuestra región en un lugar de liderazgo en esta materia, gracias al esfuerzo conjunto de diversas instituciones a nivel nacional regional y a alianzas estratégicas como las que se vienen forjando aquí en Aguascalientes desde hace 16 años.

Los derechos de las mujeres son fundamentales para el desarrollo sostenible, para la paz y la seguridad internacional. Los desafíos son claros y no menores. Pero tenemos la posibilidad de promover juntos transformaciones inimaginables en relación con el desarrollo de nuestras sociedades. Ese es el trabajo de los próximos días y el reto que nos llevaremos a casa. Como siempre decimos: los encuentros inician hoy y siguen siendo fructíferos a lo largo del año cuando se concretan en acciones en cada uno de nuestros países.

 

Enhorabuena. Muchas gracias.

Ver: XVI Encuentro Internacional de Estadísticas de Género en Aguascalientes.

Ver publicación: Monitoreo de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030: oportunidades y retos para América Latina y el Caribe.