Mujeres brasileñas son las mayores beneficiarias de los programas sociales, destaca nueva publicación de ONU Mujeres y Gobierno de Brasil

Fecha: martes, 10 de mayo de 2016

  • Se presenta la publicación Más igualdad para las mujeres brasileñas: caminos de transformación económica y social, elaborada por ONU Mujeres Brasil y los Ministerios de Desarrollo Social y Combate al Hambre y el de las Mujeres, la Igualdad Racial, la Juventud y los Derechos Humanos.
  • La publicación destaca el aumento de la formalización de los derechos laborales para las mujeres brasileñas a través del contrato formal y la ganancia real de 76.5% en el salario mínimo.
  • En los últimos 30 años el mercado de trabajo en Brasil se amplió a las mujeres de 26% a 44%.

Consulte la publicación aquí: http://www.onumulheres.org.br/wp-content/uploads/2016/05/encarte-Mais-igualdade-para-as-mulheres-brasileiras_site.pdf

Brasilia, 9 de mayo, 2016.- La publicación Más igualdad para las mujeres brasileñas: caminos de transformación económica y social, basada en el informe global El Progreso de las Mujeres en el Mundo 2015-2016: Transformar las economías para realizar los derechos, de ONU Mujeres coloca a las mujeres en el centro de la evaluación de las políticas sociales inclusivas y hace frente a la desigualdad de género, raza y etnia. 

La publicación revisa la estrategia del gobierno brasileño para impactar positivamente en la vida de las mujeres a través de iniciativas como el programa Bolsa Familia; el Plan Brasil sin Miseria; el Programa Nacional de Documentación; Mi Casa, Mi Vida; Brasil Cariñoso, Luz para Todos; Red de Asistencia Social; Programa de proIgualdad de Género y Raza para las empresas; Beneficio de Prestación Continua y las políticas sobre el envejecimiento de la población y de cuidados. La publicación concluye que las políticas sociales sostenidas con inversiones en la promoción de la igualdad, tienen un impacto significativo en la calidad de vida de las mujeres, sus familias y comunidades.

Directora Regional da ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Luiza Carvalho, en la presentación de la publicación “Más igualdad para las mujeres brasileñas: caminos de transformación económica y social”/ Foto: Bruno Spada/ONU Mujeres
La Directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Luiza Carvalho afirmó que "Además de los efectos internos de las políticas para las mujeres, Brasil ha cooperado con la comunidad internacional para ampliar los mecanismos de garantía de los derechos y las alianzas estratégicas establecidas, como se ha observado con la cooperación Sur-Sur. Creemos firmemente que Brasil, en las últimas dos décadas llevó a cabo políticas públicas que han destacado a nivel global y que podrían inspirar a otras naciones para reconocer que los derechos de las mujeres son estratégicos para el desarrollo de los países.”

Tatau Godinho, Secretaria de Trabajo y Autonomía Económica del Ministerio de la Mujer, de la Igualdad Racial, de la Juventud e y de los Derechos Humanos/ Foto: Bruno Spada-ONU Mujeres
La Representante de ONU Mujeres Brasil, Nadine Gasman, expresó que la publicación presenta la respuesta del gobierno de Brasil en materia de los derechos de las mujeres. También añadió que Brasil es un país con desigualdades estructurales de género, raza y origen étnico, que requieren de la innovación en la manera de formular, aplicar y gestionar las políticas públicas y sociales. “Este reto fue asumido por el gobierno brasileño, que ha encontrado formas innovadoras para satisfacer las demandas históricas de la población excluida y con derechos de acceso limitados. La experiencia positiva de la administración pública brasileña necesita ser ampliada, y lograr respuestas similares a través de la afirmación de derechos de las mujeres, los afrodescendientes y los pueblos indígenas.” 

Principales conclusiones:
Políticas inclusivas para la mayoría de la población:
De acuerdo con el censo de 2010, las mujeres son el 51% de la población brasileña. En los últimos 30 años, el mercado de trabajo en Brasil se amplió a las mujeres de 26% a 44% del total de personas empleadas (censo 1980 y 2010).

Se generaron más de 20 millones de empleos formales entre 2003 y 2014 (más de 1.7 millones por año), siendo el 48% de éstos para mujeres. Las políticas públicas brasileñas han hecho también una diferencia en la calidad del acceso al mercado con vínculos formales, logrando que millones de mujeres, que antes no tenían acceso a un conjunto más amplio de derechos laborales, como vacaciones pagadas, bonos salariales, horas extras, seguro de desempleo y asistencia social de salud o accidentes, ahora lo tengan.

A pesar de estos logros, aún existen retos importantes. Por una parte, la tasa de desempleo de las mujeres se redujo de 11.5% en 2004 a 8.4%, pero en 2013, todavía representaban entre el 57% y el 59% de todas las personas desempleadas.

Extrema pobreza: La trayectoria de la línea de pobreza extrema, donde se concentra el núcleo duro de la pobreza, se estabilizó en un 8%. Con las políticas sociales implementadas a partir de 2003, la pobreza también muestra una tendencia a la baja reducida al 2.5% de la población en 2014.

En 1992, el porcentaje de familias afrodescendientes en esta condición era del 30%, en 2002 alrededor del 15%, y en 2014 este porcentaje se redujo al 1.3%, lo que indica un importante avance en la reducción de la desigualdad también para este grupo. 

La formación profesional y la educación: El Programa Nacional de Acceso a la Educación Técnica y Empleo (PRONATEC) amplía las oportunidades de inclusión social, desarrollo profesional y la inserción en el mercado laboral formal. Entre 2011 y 2014, la audiencia del programa fue en su mayoría mujeres, afrodescendientes y jóvenes. De la matrícula total de 3,623 municipios, el 53% eran mujeres afrodescendientes y el 45% tenía entre 18 y 29 años.

Registro Único: En 2014 el porcentaje de hogares encabezados por mujeres que recibieron los beneficios del Programa Bolsa Familia fue de 93%, es decir, casi 13 millones de hogares, evidenciándose así la feminización de la pobreza. En este año, el 88% de todas las familias inscritas en los programas sociales del país estaban encabezadas por mujeres, el 73% eran familias afrodescendientes, y entre las encabezadas por mujeres, el 68% eran afrodescendientes.

Vivienda: Las políticas de vivienda también estuvieron enfocadas de manera especial a las mujeres. En 2014, se adjudicaron 3.5 millones de viviendas a 1.8 millones de familias de bajos ingresos. Las mujeres son el 80% de los contratos firmados del programa Mi Casa, Mi Vida.

Bolsa Familia: Considerado el mayor programa de transferencia de ingresos en el mundo, el Programa Bolsa Familia es actualmente un referente internacional en la lucha contra la pobreza y la reducción de la desigualdad. En 2014, fue reconocido por Naciones Unidas como esencial para la salida de Brasil del Mapa del Hambre.

Entre 2002 y 2013, el país redujo en un 82% el número de personas con desnutrición. El programa también ayudó a que Brasil contribuyera al alcance global del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir para 2015, la pobreza extrema a la mitad del nivel de 1990.

Los problemas mundiales: En el mundo, sólo la mitad de las mujeres es parte de la fuerza laboral en comparación con tres cuartas partes de los hombres. La participación en el mercado de trabajo de las mujeres en América Latina y el Caribe tuvo el mayor incremento de todas las regiones a nivel mundial: 40-54% entre 1990 y 2013. Sin embargo, aún está lejos de la participación de los hombres (80%). En la región, el 59% de las mujeres están inmersas en el mercado informal, sin protección laboral o social y 17 de cada 100 mujeres económicamente activas son trabajadoras domésticas remuneradas.

El papel de las políticas para las mujeres: Brasil es uno de los países mencionados en el informe global de ONU Mujeres debido a su papel en la generación de trabajo decente durante las dos últimas décadas. Se destacan: el aumento de la formalización de los derechos laborales a través del contrato formal y la ganancia real de 76.5% de las mujeres brasileñas en el salario mínimo.