La Directora Ejecutiva Interina de ONU Mujeres, Pramila Patten, expresa su consternación y su pesar por la ausencia de mujeres en el nuevo gobierno afgano.

Fecha: miércoles, 8 de septiembre de 2021

[Nueva York, 7 de septiembre de 2021] - "La participación política de las mujeres es un requisito previo fundamental para la igualdad de género y la verdadera democracia. La participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida es esencial para una sociedad inclusiva, fuerte y próspera en Afganistán, tanto para hacer frente a los numerosos desafíos que el país enfrenta hoy como para tener éxito en el futuro. Por lo tanto, es fundamental que los procesos de toma de decisiones políticas sean participativos, receptivos, equitativos e inclusivos", declaró Pramila Patten.

"Tras las noticias de hoy sobre la exclusión de las mujeres en el nuevo Gobierno anunciado por los talibanes, me uno a muchas voces en todo el mundo para expresar mi decepción y consternación por un hecho que pone en tela de juicio los recientes compromisos de proteger y respetar los derechos de las mujeres y las niñas de Afganistán”.

"Reitero que el respeto de los derechos humanos de las mujeres es una prueba de fuego con la que se debe juzgar a cualquier autoridad y que el establecimiento de un gobierno verdaderamente ‘inclusivo’ con la participación de las mujeres es un elemento central para lograrlo. Cuando las mujeres no ocupan el lugar que les corresponde en el gobierno, se pone en tela de juicio su compromiso a todos los niveles, ya sea como trabajadoras humanitarias, profesionales de la medicina, educadoras, empresarias o cualquiera de las diversas funciones esenciales que deben desempeñar las mujeres para que funcionen los servicios básicos de los que depende la población de Afganistán. Al excluir a las mujeres de la maquinaria del gobierno, los dirigentes talibanes envían una señal errónea sobre su objetivo declarado de construir una sociedad inclusiva, fuerte y próspera”.

"También me decepciona la aparente decisión de no incluir un Ministerio de la Mujer entre las instituciones de gobierno. Estos ministerios existen en todo el mundo y reflejan el compromiso de los gobiernos de garantizar el respeto de los derechos humanos de las mujeres. Dejar de tener un ministerio de este tipo en Afganistán es un nuevo paso atrás”.

"Reafirmo mi llamamiento a los dirigentes talibanes para que cumplan plenamente sus obligaciones jurídicamente vinculantes en virtud de los tratados internacionales de los que es parte Afganistán, así como las disposiciones constitucionales pertinentes. Éstas exigen sin ambigüedad la garantía de igualdad para todos los ciudadanos, incluida la plena participación de las mujeres en los procesos políticos y de toma de decisiones. La comunidad internacional ha sido clara y seguirá siéndolo: los derechos de las mujeres, incluido el derecho a una participación plena y significativa en la vida pública y política, son derechos humanos no opcionales y no negociables”.

"Además, observo con gran preocupación el uso de la fuerza por parte de las autoridades de Kabul contra manifestantes pacíficos, en su mayoría mujeres, que exigían el disfrute de sus derechos en condiciones de igualdad. Estas acciones refuerzan y validan la preocupación por las restricciones que se están imponiendo en la práctica a los derechos humanos de las mujeres, incluido su derecho a participar en la vida pública y política. Las libertades de reunión pacífica y de asociación son derechos fundamentales de los que dependen otros. Su negación es una de las violaciones más graves de los derechos humanos, que pone en duda todos los demás”.

"Hago un llamamiento a los dirigentes talibanes a que tomen todas las medidas apropiadas para garantizar que se respetan plenamente los derechos fundamentales de reunión pacífica y de protesta pacífica de las mujeres afganas. También pido a los talibanes que garanticen que no se repita este tipo de violencia contra las mujeres afganas y garanticen la rendición de cuentas de los autores de dicha violencia”.

"La mirada del mundo está sobre en Afganistán. El rumbo que actualmente marcan las autoridades talibanes en materia de derechos humanos de las mujeres debe cambiar de inmediato si se quiere hacer frente a los crecientes temores de la comunidad internacional y garantizar el futuro de las mujeres y las niñas".