Raquel Antún: “Las brechas de género son uno de los principales retos que las mujeres enfrentan para avanzar hacia la igualdad en el contexto del cambio climático”

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Raquel Antún Tsamaraint es una mujer indígena de nacionalidad shuar, poeta, emprendedora y lideresa, replicadora de la Escuela de Formación de Mujeres de la Amazonía “Antisuyu Warmikuna” que, desde su bioemprendimiento de apicultura, busca aportar con su granito de arena a la conservación y protección de la Nunkui (madre tierra en Shuar).  

Raquel Yolanda Antún
Foto: Johis Alarcon.

En Ecuador, como en todo el mundo, las mujeres son las más afectadas por el cambio climático, los desastres naturales y degradación del medio ambiente. Los impactos de estos fenómenos, sumados a las desigualdades basadas en el género, tienen consecuencias diferenciadas sobre las mujeres y los hombres sometiendo a las mujeres a condiciones de mayor pobreza, desigualdad y vulnerabilidad. 

Esta situación se ha exacerbado aún más debido al contexto sanitario actual, ya que muchas mujeres y niñas pertenecientes a sectores informales y precarios de la economía, han visto limitadas sus posibilidades de acceder al agua y al saneamiento, a los servicios de salud, educación y a la seguridad alimentaria, que son recursos que les permiten enfrentarse a un ambiente en constante cambio.  

Sin embargo, son las propias mujeres quienes están liderando el camino hacia una mayor resiliencia climática, jugando un papel activo y sostenido en la defensa de los territorios, el agua y la naturaleza.  

Bioemprendimientos para un futuro sostenible 

De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Ecuador (2019), los bioemprendimientos son proyectos sostenibles que permiten que las comunidades de la Amazonía ecuatoriana generen los recursos necesarios para mejorar su calidad de vida; pero a su vez, conservan y protegen los bosques y la selva, tan necesarios para la mitigación del cambio climático. 

Raquel Antún pertenece a la Asociación de Apicultores Tsapau, quienes actualmente accedieron a los fondos concursables de PROAmazonía, para su bioemprendimiento productivo de apicultura.  

Para ella ha sido un reto significativo ya que no tenía experiencia en el trabajo con abejas, sin embargo, a través de las capacitaciones que ha recibido, junto a sus colegas, han logrado impulsar y mantener el proceso productivo, del que se benefician muchas familias en el cantón Taisha.  

La participación de las mujeres es fundamental en la adaptación y mitigación al cambio climático, por esta razón ONU Mujeres, como parte del programa ProAmazonía, apoya en la incorporación de la perspectiva de género con pertinencia cultural en procesos socioambientales que implican el manejo de recursos naturales, como son estos bioemprendimientos. 

Antún señala que, “además de defender la naturaleza con nuestro bioemprendimiento, estamos dedicadas además de la apicultura, a recuperar los bosques, sembrando nativos, plantas melíferas y poliníferas que apoyan a que las abejas puedan conseguir de los bosques la miel”. 

Para Raquel, la participación de las mujeres a lo largo del ciclo de los bioemprendimientos es muy importante, especialmente en los espacios de toma de decisiones relacionados con la división del trabajo entre mujeres y hombres en sus comunidades. 

“A través de los talleres de género que hemos recibido con ONU Mujeres, estamos más conscientes de que se no se toman en cuenta nuestros intereses como la carga de trabajo en los hogares, que muchas veces nos impide participar en los bioemprendimientos. Ahora sabemos que tanto mujeres como hombres podemos trabajar juntos y apoyarnos para obtener buenos productos de nuestras abejas, pero, además, profundizamos sobre el papel que los hombres tienen en las actividades de cuidado”.

Para ella, los bioemprendimientos son el ejemplo perfecto de la relación entre la naturaleza y la generación de recursos. “Es la relación que existe con todo lo que es la vida en los bosques y en la selva. De paso nos ayuda a generar ingresos para nuestras familias y nos ayuda a que las mujeres tengamos un mejor manejo sobre los recursos”.   

Retos para avanzar hacia la igualdad de género en el contexto del cambio climático 

Las brechas de género son uno de los principales retos que las mujeres enfrentan para avanzar hacia la igualdad en el contexto del cambio climático. De acuerdo con el Diagnóstico de la Situación de las Mujeres Amazónicas, realizado por ONU Mujeres y PROAmazonía, en el 2019, los estereotipos de género y los roles sociales y culturalmente asignados limitan los liderazgos de las mujeres amazónicas y mucho más en el sector rural.  

Por esta razón, Raquel se ha comprometido con su papel como replicadora de la Escuela Antisuyu Warmikuna, en el que un amplio grupo de mujeres de diversas nacionalidades indígenas participan en un proceso formativo en donde se analizan temas relacionados con la igualdad de género, derechos humanos y derechos de las mujeres.   

La escuela Antisuyu Warmikuna forma parte del trabajo que ONU Mujeres realiza en el proyecto “Incorporación del enfoque de género en el programa PROAmazonía: Proyecto GEF”, en convenio con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). 

“Tenemos varios módulos, que nosotras, como replicadoras, llevamos a las comunidades donde socializamos con nuestras compañeras todos estos temas que son importantes. Uno de los módulos que trabajamos es sobre cambio climático y el aporte de las mujeres para ponerle fin. Sin estos procesos de empoderamiento, las mujeres se quedan sin voz y nuestra voz es importante, porque sabemos lo que Nunkui necesita de nosotras”, menciona. 

Otro de los retos que Raquel considera importante es la valoración de los saberes propios de las mujeres, locales o tradicionales, en el desarrollo de los productos, en la construcción de la cadena de valor, en el fortalecimiento de la organización/asociación o en la conservación ambiental de las fuentes de obtención de las materias primas. “Las mujeres amazónicas estamos en la capacidad de juntas alzar nuestra voz para defender a la madre tierra (Nunkui). Con nuestras acciones y conocimientos contribuimos a mitigar los impactos del cambio climático”, señala.  

Esperanzas de un futuro mejor 

La sonrisa de Raquel al hablar de su trabajo se mezcla con el amarillo del maíz, el verde del paisaje amazónico mientras ella camina hacia las colmenas con su traje azul y un ahumador que la protegerá durante el trabajo con las abejas. 

Ella canta a la tierra, a sus abejas. Su canción se convierte en poema, un poema que invita a todas las personas a cuidar a la madre tierra y reconocer el rol fundamental de las mujeres en la construcción de un futuro sostenible para todas y todos. 

Donde yo nací1  

Nací en esta selva, llena de insectos y mariposas.  

Nací mirando las estrellas, entre dioses y deidades.  

Nací escuchando a mis abuelos decir:  

“los tiempos han cambiado,  

la guerra entre tribus terminó”  

Nací en esta tierra para defender la vida que en ella existe.  

Nací y volveré a nacer con el anent2 y el ujaj3

para a mis hijos enseñar que la vida no es  

vida en esta tierra, que extraños cortar sus venas 

quieren y su sangre tomar también. 

— Raquel Antún

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 1 Poema escrito por Raquel Antun, escritora y poetisa Shuar
 2 Anent: plegarias
 3 Ujaj: canto de guerra