Gloria Quintero: “Con acceso a la tecnología rompemos barreras y creamos tejido entre mujeres emprendedoras”

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Gloria Quintero llegó a Colombia hace cuatro años desde Venezuela. Como muchas mujeres de su país, migró en busca de nuevas oportunidades. Desde el 2021 forma parte del proyecto Guaguachama, el cual es apoyado por ONU Mujeres en Pasto, Nariño, al sur de Colombia, en articulación con el gremio de empresarios y comerciantes de la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO) Seccional Nariño y con el apoyo de la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de los Estados Unidos (PRM, por sus siglas en inglés).  

Según cifras del Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicaciones, en Colombia 3 de cada 10 personas no sabe cómo utilizar la tecnología de manera eficaz.  El proyecto ha llevado a cabo sesiones de formación dirigidas a las mujeres migrantes brindándoles acceso a las tecnologías de la información con el fin de cerrar las brechas digitales. Más de 200 mujeres migrantes venezolanas y de comunidades de acogida han aprendido habilidades digitales que les permiten potencializar sus emprendimientos.

A través de acuerdos implementados desde el año 2017, ONU Mujeres y FENALCO Seccional Nariño crearon la iniciativa Hecho por Mujeres Nariñenses. Esta iniciativa cuenta con socios implementadores como la Embajada de Suecia y la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de los Estados Unidos y desde estos acuerdos se priorizan inicialmente 21 organizaciones y/o empresarias de la región, con el fin de impulsar el empoderamiento económico de las mujeres, a través de estrategias de comercialización con el sector empresarial de la región desde las ruedas de negocios presenciales y virtuales “Hecho por Mujeres Nariñenses”. 

Gloria reconoce que este proyecto le acercó al mundo digital, lo cual le brindó las herramientas necesarias para posicionar digitalmente su emprendimiento. Esto se tradujo en una mejor calidad de vida como persona migrante.  

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“En Venezuela era economista y tenía una escuela de gastronomía que se llamaba ‘Gustos y Placeres’”, cuenta Gloria. Cuando la situación en su país empezó a empeorar, buscó opciones para migrar: “Una de ellas me llegó a través de una página en Facebook, era un negocio en Colombia, y querían que trabajara en una panadería. Finalmente, cuando llegué a Magüí Payán, en Nariño, me di cuenta de que era víctima de trata de personas.  

Logré salir de allí y empecé a trabajar en un hotel en Pasto, al que tuve que renunciar al poco tiempo por la xenofobia que estaba viviendo. Sin importar lo que pasara, retomé la gastronomía y empecé a vender arepas en la calle. Al principio no teníamos nada para cocinar, ni el icopor (envases) para los pedidos y mucho menos teníamos un local físico. 

Tuvimos que empezar a vender nuestras comidas rápidas por WhatsApp. Poco a poco la gente empezó a reconocernos y nosotras a vender más pero no sabíamos cómo usar bien las redes sociales ni teníamos habilidades digitales que nos permitieran integrarnos económicamente.  

Fue así como llegamos a Fenalco Nariño y ONU Mujeres, con quienes a través del proyecto Guaguachama, que busca la integración socioeconómica de las mujeres venezolanas y colombianas, potenciamos nuestro emprendimiento a través de la enseñanza de aspectos básicos de administración de un negocio, imagen y el fortalecimiento de habilidades digitales. Con el proyecto aprendimos aspectos técnicos de las redes sociales, técnicas de diseño online, edición básica de fotografía e incluso nos enseñaron lo más sencillo: cómo programar reuniones para las capacitaciones que, a veces, yo hacía a otras mujeres venezolanas para que aprendieran a cocinar. 

Con Guaguachama logré tener una vitrina comercial en una página web, algo que siempre había querido para que más personas conozcan mi negocio. No lo había podido realizar porque no tenía el conocimiento para montar una página web y además el sostenimiento de ese espacio virtual era muy costoso. Esto se ha hecho realidad en la página que construimos para eso: Hecho por Mujeres Nariñeneses. Este espacio es una pasarela comercial virtual donde diversos proyectos productivos y emprendimientos liderados por mujeres tienen la posibilidad de vender sus productos de manera virtual y he logrado que mi emprendimiento tenga más alcance y que más personas escriban preguntando por los servicios que ofrece MagBurguer

Al ser parte de esta plataforma digital, también hemos podido promocionar nuestros servicios de capacitación virtual a mujeres sobre gastronomía. Cuando tenemos un buen grupo de participantes, hacemos una llamada por WhatsApp y les enseñamos a cocinar platos de comida internacional. Con estos conocimientos, ellas también pueden comenzar a hacer sus propios emprendimientos y enseñar a otras mujeres de manera virtual (…) En un futuro nos imaginamos capacitando y fortaleciendo habilidades virtuales en toda América Latina. Sabemos que toma tiempo, pero no nos rendiremos hasta conseguirlo. Con el uso de estas herramientas digitales hemos logrado apoyar a otras mujeres con sus emprendimientos. 

La tecnología no solo ha servido para posicionar nuestro negocio, sino también para integrarnos más a este nuevo país que nos recibe, porque al principio las personas nos rechazaban cuando escuchaban que éramos venezolanas.  Con el paso del tiempo, la aceptación ha ido aumentando y las personas nos llaman preguntando por nuestros productos. 

Es importante continuar con este tipo de proyectos que fortalezcan las habilidades digitales de las mujeres porque el conocimiento te da poder y manejar la tecnología abre puertas. Con esto no solo se posicionan los emprendimientos, también se empoderan a las mujeres”.