Michel-Ange Joseph: “Exigir nuestra participación en la elaboración de políticas públicas no es un beneficio, es un mérito”
Michel-Ange Joseph es una activista haitiana, radicada en Chile hace nueve años. Es presidenta del directorio de la Fundación Cónclave de la Ciencias Jurídicas y Sociales e integrante de la Red de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. Ha participado del Primer Foro Permanente de las Personas Afrodescendientes, organizado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
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Michel- Ange Joseph llegó hace nueve años a Chile, luego de una migración múltiple que partió en República Dominicana, Brasil y, finalmente, Chile con el propósito de encontrar estabilidad económica y laboral.
El activismo por los derechos humanos de las personas afrodescendientes nace tras vivir y ser testigo de las desigualdades e injusticias que las mujeres afrodescendientes enfrentan en comparación con otras mujeres, en especial, la discriminación racial, la xenofobia y diferentes tipos de violencia.
Esto la motivó a crear en Chile la Fundación Cónclave Investigativo de las Ciencias Jurídicas y Sociales, desde donde desarrolla investigación para la evidencia, así como brindar representación legal a las personas haitianas ante litigios, además de ofrecer un acompañamiento socio-jurídico en materia de regularización migratoria.
“La mayoría de las mujeres afrodescendientes en Chile somos de países centroamericanos. La pobreza, la precarización laboral, las labores de cuidado y la barrera idiomática, así como la situación migratoria irregular, son factores que hacen que las mujeres negras estemos totalmente invisibilizadas y que nuestros derechos humanos no sean garantizados” subraya Michel-Ange.
Si bien el acceso a la información y la barrera idiomática son los factores que enfrentan las mujeres haitianas para participar de manera plena en la sociedad chilena, cada vez más, las mujeres afrocaribeñas organizadas en fundaciones, colectivos y diversas agrupaciones, comienzan a exigir su espacio.
“Hay una estigmatización de que las mujeres haitianas no hablan español, entonces, no se les invita a participar. Puede ser que esto haya sido hace diez años, donde nuestra participación era nula. Ahora, evolucionamos y, si bien es poca, cada día buscamos más espacios de participación, estamos creciendo, estamos estudiando para tener nuestros títulos profesionales, y, sobre todo, estamos exigiendo tener opinión pública porque necesitamos políticas públicas que beneficien a todas las mujeres negras, sin dejar a nadie atrás” sostiene Michel-Ange.
“Hemos sido reprimidas culturalmente durante nuestro crecimiento por el machismo. Por eso muchas mujeres haitianas somo calladas y tímidas, pero no significa que no sepamos manejar esos espacios de participación política. Por eso también es muy importante el activismo en la lucha en contra del machismo antirracista y que haya justicia lingüística. Este es el trabajo que desarrollamos desde la Red de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora. Ahí no hacemos distinción. Cualquier mujer puede participar en ese espacio y opinar”.
Primer Foro de Personas Afrodescendientes: “Nuestra voz fue escuchada”
El trabajo realizado por Michel-Ange desde su organización de base y la Red de Mujeres Afrolatinas, la llevó a participar en noviembre del 2022 en el Primer Foro de Personas Afrodescendientes, organizado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en Ginebra, instancia que tuvo como propósito mejorar la seguridad y la calidad de vida y los medios de subsistencia de los afrodescendientes, así como un órgano consultivo del Consejo de Derechos Humanos, en consonancia con el programa de actividades para la aplicación del Decenio Internacional para los Afrodescendientes y en estrecha coordinación con los mecanismos existentes.
Fue una experiencia bastante romántica, yo estaba muy feliz porque pude conocer a personas afrodescendientes de diversas partes del mundo, en especial de África. Vimos como coincidimos en las problemáticas que enfrentamos en el mundo entero por ser personas negras, en especial el racismo institucional y el abuso policial. El aprendizaje y el crecimiento que nos dan este tipo de instancias es muy enriquecedor. Nos proporciona un espacio para evaluar conjuntamente las acciones que son mejores para nosotros. Además, fue la primera vez que vi a Epsy Campbell-Barr. Estaba emocionada de conocerla y ver a esta mujer negra presidiendo el foro.”
Durante el foro, la activista también se sumó a la coalición contra el racismo de la ONU, coalición internacional para la rendición de cuentas en Naciones Unidas por el racismo sistémico y la violencia policial contra los africanos y los afrodescendientes. “Fue una instancia fructífera porque las personas negras de la sociedad civil fuimos escuchadas y nuestra voz fue escuchada, en especial la de las mujeres afrodescendientes”.
El trabajo de cuidados un desafío pendiente para las mujeres afrodescendientes en Chile
“Como mujer negra, haitiana, madre soltera, profesional del área social que vivo, veo la realidad de las mujeres negras migrantes. El primer paso es agilizar los procesos de regularización migratoria para poder acceder a un empleo, salud y educación de calidad. Esto es fundamental para garantizar nuestra plena participación en la sociedad”, sostiene Michel-Ange en relación con los principales desafíos de las mujeres negras en Chile.
Visibilizar la carga de trabajo de cuidados que tienen las mujeres afrodescendientes también es uno de los desafíos a abordar, en especial porque la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados limita la participación de las mujeres haitianas principalmente en espacios laborales y académicos.
“Es importante sensibilizar y evidenciar el trabajo que estamos haciendo. La carga es peor para las mujeres negras, sobre todo si son haitianas, mujeres afrodescendientes cuidadoras, las mujeres solas, que no tienen apoyo para compatibilizar vida familiar con la vida laboral. Debemos fortalecer la solidaridad y la sororidad entre nosotras”.
“Otro punto que me gustaría visibilizar es que hay muchas mamás haitianas con hijos chilenos, los cuales sus padres no pagan la pensión de alimentos, y a estos hombres nadie les está exigiendo cumplir con su deber, estas mujeres están solas porque si cuidan, no traban y si trabajan, no pueden cuidar. Este círculo las obliga a vivir en la pobreza o en la precarización laboral. Por eso hay muchas mujeres afrodescendientes de diferentes nacionalidades, colombianas, haitianas y venezolanas, vendiendo con los niños al lado. No es porque quieran que los niños pasen frio, es porque no tienen con quien dejarlos”.
Promover la corresponsabilidad social, que permita una conciliación de la vida laboral y el cuidado de sus hijos, es uno de los desafíos que evidencia esta activista. Sobre el trabajo de cuidado remunerado señaló que “Nosotras cuidamos a sus hijos, pero no tenemos tiempo para cuidar a los nuestros. Por ello, insisto que se hace necesario exigir nuestra participación en la elaboración de políticas públicas. No es un beneficio, es un mérito, que, por lo demás, deben gozar todas las mujeres cuidadoras, sin importar la nacionalidad” afirma Michel-Ange.
| Nota: Estas publicaciones buscan estimular un debate propositivo en torno a los principales temas de interés para el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Los conceptos expresados por las personas entrevistadas para la producción de nuestros contenidos editoriales no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres y agencias del Sistema de Naciones Unidas. |