Karol Riascos: “Las luchas de las mujeres afro no surgen de forma aislada, sino desde una conciencia profundamente interseccional”

Karol Riascos es estudiante de Derecho y activista en la organización “Jóvenes Migrantes”, que fue parte del primer encuentro de juventudes, organizado por Tremendas, con el apoyo de ONU Mujeres, un espacio clave para el diálogo intergeneracional y la articulación de liderazgos diversos. Además, participó en la campaña digital “15 Voces por la Igualdad”, impulsada por ONU Mujeres, con motivo de su décimo quinto aniversario, donde compartió su mensaje a favor de la igualdad y la inclusión desde su experiencia como joven afrodescendiente y migrante. La estudiante de Derecho comparte su historia de identidad, resistencia y transformación desde Chile. 

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Nacida en Colombia y radicada en Chile, Karol cursa la carrera de derecho y participa activamente en la organización Jóvenes Migrantes, donde forma parte del área de educación.
Nacida en Colombia y radicada en Chile, Karol cursa la carrera de derecho y participa activamente en la organización Jóvenes Migrantes, donde forma parte del área de educación. Foto: Cortesía Karol Riascos.

A sus 20 años, Karol Riascos entiende que ser mujer afrodescendiente, migrante y joven implica desafíos profundos, pero también reconoce que esas identidades son fuente de fuerza, sabiduría y liderazgo. Lejos de verla como una limitación, ha transformado su experiencia en motor de cambio, desarrollando una voz firme y comprometida que inspira a otras jóvenes a reconocerse, organizarse y avanzar con dignidad, conciencia y orgullo.

Nacida en Colombia y radicada en Chile, Karol cursa la carrera de derecho y participa activamente en la organización Jóvenes Migrantes, donde forma parte del área de educación. Desde ahí acompaña a jóvenes en su tránsito a la educación superior, un camino que ella misma ha recorrido con esfuerzo y compromiso. “He aprendido que los derechos son universales y que su respeto debe basarse únicamente en la dignidad de cada persona, sin importar su raza o nacionalidad”, afirma Karol.

Recientemente, su organización participó en un hito regional: la Primera Cumbre Regional de las Niñas, instancia que reunió a más de mil jóvenes en el Estadio Nacional de Santiago. Convocada por la plataforma Tremendas, con el apoyo de ONU Mujeres, este encuentro buscó visibilizar y fortalecer el liderazgo de niñas y adolescentes de Chile y América Latina. La cumbre contó con la presencia de autoridades, representantes de organismos internacionales y activistas juveniles y se consolidó como un espacio clave para el encuentro, la inspiración y la acción. Para Karol, que su organización haya sido parte de este espacio representa un reconocimiento al trabajo que realizan desde las juventudes migrantes por una sociedad más inclusiva y justa.

Este 25 de julio, Karol conmemora con emoción el Día de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora. Para ella, esta fecha es mucho más que un hito simbólico: es un acto de memoria, resistencia y amor por quienes allanaron el camino. “Conmemorar no solo es reconocer lo que he logrado, sino también agradecer a todas las mujeres negras que, con su lucha y su voz, hicieron posible que hoy pueda ejercer derechos que muchas de ellas jamás pudieron disfrutar”, asegura Karol.

Resistencia que habita el cuerpo y la palabra

Karol sabe que la historia de las mujeres afro ha sido muchas veces silenciada o contada desde la mirada de otras personas. Por eso, insiste en la importancia de visibilizar sus historias desde sus propias voces, con sus propias palabras y desde su propia estética. “Las mujeres negras de hoy lucen con orgullo su cabello natural, sus turbantes, sus rasgos y sus cuerpos. Enfrentan y desafían abiertamente los cánones de belleza eurocentristas que durante tanto tiempo intentaron imponerles”, sostiene Karol.

Para ella, resignificar el cuerpo afro también es una forma de resistencia cotidiana. “Nuestro cuerpo es historia, es herencia, es lucha y también es victoria. La mujer negra es bella, profundamente bella y admirable. El arte y la sociedad deberían reflejar y honrar esa verdad”, señala Karol.

Activismo con cuidado y conciencia

Karol cree que el activismo con propósito no puede disociarse del autocuidado ni del crecimiento personal. “En algo tan importante como el activismo, creo que es fundamental ser ejemplo del cambio que queremos ver. Tener formación y conocer nuestra historia es esencial para impulsar transformaciones profundas. Pero el primer paso siempre es personal: la voluntad de aprender, de crecer y de cuestionarse”, indica Karol.

Desde su experiencia, ha aprendido que muchas veces las mujeres afrodescendientes deben enfrentar múltiples tipos de violencias al mismo tiempo: racismo, sexismo, exclusión y estigmas migratorios. Por eso, insiste en la necesidad de tejer alianzas amplias y estratégicas. “Las luchas de las mujeres afro no surgen de forma aislada, sino desde una conciencia profundamente interseccional. Feminismos, pueblos originarios, juventudes migrantes, organizaciones laborales: todas estas luchas pueden y deben encontrarse”, afirma.

Un futuro donde las niñas afrodescendientes brillen sin miedo

“Es fundamental que existan plataformas que escuchen y proyecten nuestras experiencias, porque cada historia aporta a transformar realidades. No todos pensamos igual, y eso no significa que una opinión valga más que otra. Lo importante es que cada perspectiva busque contribuir, desde su lugar, a construir un mundo mejor”, asegura Karol.

“Sueño con un mundo en el que ninguna niña ni joven afro sienta miedo de ser quien es; que ninguna de ellas sienta que debe esforzarse el doble para que la sociedad reconozca su valor; que no renuncie a sus metas ni las modifique para encajar en un molde que no fue hecho para ella; que no desee cambiar el color de su piel para encajar, ser escuchada o tomada en cuenta; que crezca conociendo su historia, el legado de lucha de quienes las antecedieron y el poder que tienen para generar un cambio”, sostiene Karol.

Un mensaje en clave de dignidad y futuro

“Las mujeres afrodescendientes somos profundamente valientes. Algunas lo llevamos dentro desde siempre; otras hemos tenido que forjar esa valentía para sobrevivir en un mundo que muchas veces nos ha querido silenciar y borrar. Somos únicas, con un ‘sazón’ que no se puede imitar. Guerreras, sabias, intensas, imperfectamente perfectas, como ese sabor de helado en verano que no se olvida. Y aunque duele saber que hemos tenido que derramar lágrimas de sangre para llegar hasta aquí, justamente por eso merecemos conmemorar este día con orgullo, con alegría y con la frente en alto”, sostiene Karol.

 

Nota: Estas publicaciones buscan estimular un debate propositivo en torno a los principales temas de interés para el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Los conceptos expresados por las personas entrevistadas para la producción de nuestros contenidos editoriales no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres y agencias del Sistema de Naciones Unidas.