| Nota: Estas publicaciones buscan estimular un debate propositivo en torno a los principales temas de interés para el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Los conceptos expresados por las personas entrevistadas para la producción de nuestros contenidos editoriales no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres y agencias del Sistema de Naciones Unidas. |
De Chile para el mundo: empresarias mapuches internacionalizan sus productos
Judith Cañupan Olivares y Cindy Cañupan Olivares son dos hermanas pertenecientes al pueblo indígena mapuche en Chile. Son creadoras de la marca de Calzado NAIN. A través de su talento y visión emprendedora, han transformado un sueño en un proyecto con alcance global. Su trayectoria ha sido acompañada por ONU Mujeres mediante el programa Originarias, una iniciativa que fortalece la autonomía económica de las mujeres indígenas, integrando innovación con identidad y generando oportunidades para su plena inclusión en cadenas de valor nacionales e internacionales.
Fecha:
Originarias brinda capacitación, mentorías y asistencia técnica especializada, acompañando a más de 2.000 emprendedoras indígenas en el desarrollo de negocios sostenibles y competitivos. Además, ha movilizado más de USD 340.000 para fortalecer sus proyectos, incorporando la perspectiva de género e interculturalidad como motores de un desarrollo inclusivo. A través de espacios seguros y accesibles, el programa también impulsa la transición digital mediante herramientas innovadoras como Plataforma “Conectando Negocios” , un espacio digital que da visibilidad a los emprendimientos liderados por mujeres indígenas, mostrando la diversidad de sus productos y servicios construidos a partir de identidades, historias individuales y colectivas. Diseñada con y para mujeres indígenas, esta plataforma facilita su acceso a mercados digitales, promoviendo negocios sostenibles e integrando un enfoque de género e interculturalidad.
NAIN: un sueño tejido desde la infancia
El nombre de la marca es un homenaje a su abuelo paterno, de apellido Nain, y refleja la fuerza de sus raíces mapuche. Desde niñas, las hermanas compartieron la pasión por crear y diseñar, jugando con la máquina de coser de su madre y dando vida a sus primeras creaciones. Con el tiempo, esa complicidad se transformó en un proyecto concreto: una zapatería que combina innovación, diseño y memoria cultural, donde cada colección lleva nombres mapuches, transmitiendo orgullo y pertenencia.
“Desde que tenemos 14 años ya nos gustaba hacer manualidades. Nuestra mamá tenía una máquina de coser y desde ahí aprendimos mucho. Cindy cosía ropa para las muñecas y Judith se las probaba y arreglaba. Así empezó todo”, recuerdan.
ONU Mujeres y el impulso para crecer
Su participación en el programa Originarias de ONU Mujeres marcó un antes y un después en su camino empresarial. A través de capacitaciones, redes de apoyo y nuevos conocimientos, Judith y Cindy fortalecieron la gestión de su negocio y se sintieron más empoderadas en su rol como empresarias indígenas.
“Adquirimos muchos conocimientos y habilidades para el desarrollo de nuestra empresa. También nos sentimos más empoderadas como mujeres indígenas en los negocios”, destacan.
Gracias a este impulso, lograron dar un salto hacia mercados internacionales, consolidando su propuesta como un referente de innovación cultural y artesanal.
De Chile para el mundo con identidad mapuche
La marca NAIN ha traspasado fronteras y hoy sus zapatos se encuentran en países como Canadá, Australia, Estados Unidos, Reino Unido, Perú y Tailandia. En cada feria internacional han recibido una acogida positiva, especialmente por el valor artesanal y la identidad cultural que transmiten sus diseños. En 2023 alcanzaron un hito histórico al desfilar en la pasarela de Milán, convirtiéndose en la primera marca mapuche en presentarse en uno de los escenarios más importantes de la moda mundial. Para ellas, este logro es una demostración de que los sueños no tienen límites cuando se unen esfuerzo, perseverancia y orgullo cultural.
“Todo lo que piensen se puede lograr, no hay límites para hacer lo que uno quiere. Siempre estudien y capacítense para que sus ideas lleguen a grandes mercados”, es el mensaje que envían a otras mujeres indígenas.