ONU Mujeres impulsa diálogo sobre la importancia de considerar el envejecimiento, la igualdad de género y el curso de vida en las políticas públicas
La Oficina Regional para las Américas y el Caribe de ONU Mujeres, en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organizó el 18 de febrero un diálogo sobre “Perspectivas de América Latina y el Caribe sobre el envejecimiento, la igualdad de género y el curso de vida”, que contó con la participación de más de 85 representantes de gobiernos, academia y sociedad civil.
Fecha:
Foto: ONU Mujeres Argentina
El encuentro tuvo como objetivo fortalecer el conocimiento y la sensibilización sobre el envejecimiento desde un enfoque de igualdad de género y curso de vida, y contribuir al avance de los derechos de las mujeres mayores mediante políticas públicas, marcos normativos y narrativas transformadoras que garanticen un envejecimiento digno, autónomo y libre de violencias. La iniciativa se enmarca en los preparativos del 70º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70), que incluirá una Mesa Ministerial dedicada a las mujeres mayores.
En la apertura, Bibiana Aido Almagro, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, destacó que el envejecimiento constituye la mayor transformación demográfica del siglo XXI en la región y subrayó que las mujeres continúan sosteniendo el cuidado incluso en edades avanzadas. Recordó además que la violencia atraviesa todo el curso de vida y enfatizó que las mujeres mayores no son solo beneficiarias de políticas públicas, sino sujetas de derechos y agentes de cambio: su participación plena fortalece la democracia y los espacios de decisión.
Aparna Mehrotra, directora de la División de Coordinación y Asesora Ejecutiva Superior sobre Envejecimiento de ONU Mujeres, resaltó el liderazgo regional en marcos normativos sobre envejecimiento y afirmó que este proceso no es solo demográfico, sino una cuestión de justicia estructural, marcada por desigualdades acumuladas en trabajo, ingresos, salud y cuidados. Señaló que avanzar hacia una sociedad del cuidado es una necesidad estructural para sostener la dignidad y el bienestar intergeneracional.
Ana Güezmes García, directora de la División de Asuntos de Género de CEPAL, destacó los avances regionales, incluida la Agenda Regional de Género, la Convención Interamericana sobre los Derechos de las Personas Mayores y el Compromiso de Tlatelolco. Subrayó que el derecho al cuidado implica obligaciones concretas para los Estados y afirmó que el envejecimiento expresa desigualdades de género acumuladas a lo largo del curso de vida, por lo que avanzar hacia una sociedad del cuidado es condición esencial para la igualdad sustantiva.
Zulma Sosa, de CEPAL, presentó el panorama demográfico regional y señaló que la organización social del cuidado sigue siendo un nudo estructural de desigualdad: el 56% de las mujeres fuera del mercado laboral se dedica exclusivamente al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, y alrededor del 20% de las mujeres de 60 años y más no cuenta con ingresos propios. Sin embargo, la incorporación de mujeres actualmente fuera del mercado laboral representa un potencial “bono de género” para el crecimiento y la sostenibilidad.
Desde la academia, Karina Batthyány subrayó la posición paradójica de las mujeres mayores en los sistemas de cuidado: son quienes más lo necesitan, pero también quienes lo sostienen. Recalcó la urgencia de avanzar hacia sistemas integrales de cuidado con enfoque de curso de vida, fortalecer la protección social y redistribuir el trabajo de cuidados. En la misma línea, Verónica Montes de Oca profundizó en cómo las desigualdades acumuladas a lo largo de las trayectorias vitales se traducen en mayor precariedad, enfermedad y brechas previsionales en la vejez, advirtiendo que la perspectiva de derechos ha llegado tarde para muchas generaciones de mujeres.
El webinar contó con la participación de autoridades de los gobiernos de México, Uruguay, Bolivia, Costa Rica y Chile. La Embajadora Jennifer Feller, Directora General de Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, afirmó que el envejecimiento con dignidad no es una política sectorial, sino una obligación del Estado y una condición para el desarrollo sostenible, y destacó que el Compromiso de Tlatelolco ofrece una hoja de ruta para avanzar hacia sistemas integrales de cuidados que incluyan a las personas mayores. Por su parte, Mónica Xavier, presidenta del INMUJERES de Uruguay, señaló que la sociedad del cuidado es una construcción política urgente y posible, y enfatizó que la ratificación de instrumentos como la Convención Interamericana sobre los Derechos de las Personas Mayores debe traducirse en implementación efectiva y acceso real a derechos.
Desde Bolivia, la viceministra de Igualdad de Oportunidades Jessica Echevarría subrayó que el acceso a la justicia y el fortalecimiento institucional son desafíos prioritarios, y que la atención a las personas mayores exige políticas de cuidados de largo plazo para garantizar una vejez con derechos y oportunidades. Yerlin Zúñiga Céspedes, presidenta ejecutiva del INAMU de Costa Rica, destacó que la igualdad de género requiere justicia intergeneracional y un cambio de paradigma que coloque la autonomía y la participación en el centro del curso de vida. Finalmente, desde Chile, la Embajadora Andrea Droppelmann, afirmó que responder al envejecimiento con políticas de cuidados y de igualdad de género es una decisión política orientada a garantizar dignidad y derechos, y que reconocer el cuidado como derecho social implica asumirlo como responsabilidad colectiva del Estado y la sociedad.
También intervino Silvia Gascón, directora del Centro de Envejecimiento Activo y Longevidad de la Universidad ISALUD, quien reafirmó que las mujeres mayores son actoras políticas activas que continúan organizándose y defendiendo derechos frente al edadismo y las barreras estructurales.
El espacio contó con una participación diversa de organizaciones feministas y de mujeres, incluyendo redes de mujeres Afro descendientes, indígenas, rurales, trabajadoras del hogar y activistas por los derechos de las personas con discapacidad, lo que enriqueció el diálogo desde una perspectiva interseccional y territorial.
En el cierre, Aparna Mehrotra destacó la necesidad de una alianza real entre Estados y movimientos sociales para impulsar los cambios estructurales que exige el envejecimiento con dignidad. Finalmente, Bárbara Ortiz, especialista de ONU Mujeres, agradeció la participación y propuso dar continuidad a este diálogo regional para avanzar hacia una sociedad del cuidado con enfoque de género y curso de vida.