Grace Jiménez-Riofrío: “Invertir en las mujeres es invertir en la sociedad y en el futuro”.
Grace Margarita Jiménez-Riofrío se presenta con su nombre completo: “Riofrío, en honor a mi madre, porque incluso los apellidos de las mujeres suelen ser invisibilizados”. Es ecuatoriana y feminista y fundó la primera consultora política del país, que emplea a más mujeres que ninguna otra. Su misión es clara: transformar la política para que las mujeres no solo estén presentes, sino que estén plenamente representadas y puedan influir en la toma de decisiones.
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Grace Margarita Jiménez-Riofrío en la ciudad de Panamá. Foto: ONU Mujeres/José Daniel Espinosa
“Invertir en las mujeres es invertir en la sociedad y en el futuro”.
“La política siempre ha sido un espacio para los hombres”, afirma Jiménez-Riofrío. “Hoy en día, no se trata solo de participación, sino de una verdadera representación. Necesitamos agendas que garanticen que la inversión pública dé prioridad a las mujeres, porque invertir en las mujeres es invertir en la sociedad. Somos la mitad de la población y las madres de la otra mitad”.
La motivación de Jiménez-Riofrío es profundamente personal: “A las mujeres se les ha negado y despojado de tantas cosas. A las mujeres no nos gusta que nos regalen nada pero tampoco que se nos quite. Tener espacios en la toma de decisiones permite que la política tenga una perspectiva más integral. Cuando las mujeres están en el poder, las democracias, las industrias y las sociedades cambian”. Jiménez-Riofrío también destaca la importancia de incluir a las mujeres en la toma de decisiones para garantizar mejores políticas públicas.
Su trayectoria comenzó muy pronto: “Cuando tenía 15 años, en mi colegio me dijeron que no podía dedicarme a ciertas profesiones por ser mujer. Eso me marcó para siempre. Me hizo querer demostrar que tenemos la capacidad de lograr lo que nos proponemos”. Aunque reconoce su privilegio, insiste en que la lucha consiste en crear un espacio para todas las mujeres, incluidas aquellas “que sobreviven con sus hijos con 2,5 dólares al día”.
Ella subraya los riesgos que enfrentan las mujeres en la política en América Latina: “En países como Ecuador, ser mujer en la política es un riesgo. Luchamos no solo contra el machismo y el patriarcado, sino también contra la inseguridad, la pobreza y la desigualdad. Por eso necesitamos medidas de acción afirmativa y estrategias que permitan que más mujeres participen y estén representadas. Esto nos dará una visión feminizada de lo que deberían ser las democracias”. Además, Jiménez-Riofrío insiste en crear espacios políticos libres de toda forma de violencia “para que las mujeres no abandonen la política debido a barreras sistémicas y estructurales”.
“La política debe convertirse en un espacio transformador e inclusivo para todas las mujeres”
Las normas sociales han sido barreras constantes: “No nos dejan hablar, ocupan espacios que nos hemos ganado por méritos propios y, sobre todo, nos invisibilizan. Pero eso también nos da fuerza. El feminismo actual tiene muchas caras, mujeres de todos los países, con luchas diversas. Esa diversidad nos permite reconocernos, apoyarnos y construir un país mejor para las mujeres y las niñas”.
Estas normas también influyen en las agendas que se le asignan a las mujeres en la política: “Llevar una campaña política para un hombre no es lo mismo que para una mujer. Las decisiones ya están tomadas por nosotros; se nos ha atribuido el papel de cuidadoras. Hoy en día, las agendas de las mujeres van mucho más allá de los debates sobre la interrupción voluntaria del embarazo; por ejemplo, en Ecuador, las mujeres están debatiendo leyes sobre el acceso al agua y la tierra. Tenemos que volver al núcleo de por qué las mujeres reclaman derechos, reconocer esos derechos como derechos humanos y apoyar estas luchas más allá de nuestros propios espacios, expandiéndonos siempre hacia nuevos horizontes”.
Grace Jiménez-Riofrío participó en el diálogo intergeneracional de dos días titulado “Promover la participación equitativa de las mujeres en la toma de decisiones en América Latina y el Caribe”, que se realizó los días 27 y 28 de noviembre en la ciudad de Panamá. La reunión se llevó a cabo en el marco de la iniciativa WYDE | Liderazgo de las Mujeres, financiada por la Unión Europea, un esfuerzo colaborativo a nivel global destinado a promover la participación política plena y efectiva de las mujeres y la toma de decisiones en todos los niveles, especialmente de aquellas que con mayor frecuencia quedan atrás.
| Nota: Estas publicaciones tienen como objetivo estimular un debate constructivo sobre cuestiones clave de interés para promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Las opiniones expresadas por las personas entrevistadas para la elaboración de nuestro contenido editorial no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres ni la de los organismos del sistema de las Naciones Unidas. |