Territorializar los cuidados en Venezuela: Miranda apuesta por igualdad, autonomía económica y acceso a la justicia
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Náhury Escalona, Experta Senior de ONU Mujeres en Venezuela, Eddith Pulido, Autoridad Única de Mujeres en Miranda y Especialistas del PNUD en Venezuela, durante la instalación de la Mesa Técnica Regional de Cuidados “Miranda Cuida”, el 10 de diciembre de 2025 en Caracas. Venezuela. Foto: ONU Mujeres/Carla Martinez.
La sobrecarga de cuidados no remunerados es una de las barreras estructurales más profundas que enfrentan las mujeres, limitando su acceso a la justicia, al empleo, a la participación política y a la autonomía económica. Territorializar los sistemas de cuidados permite abordar esa desigualdad desde la raíz, transformando prácticas y estructuras que históricamente han recargado a las mujeres. La experiencia “Miranda Cuida” pone en evidencia el vínculo entre el derecho al cuidado y el acceso efectivo a la justicia para las mujeres. Su enfoque destaca que garantizar cuidados no solo responde a una necesidad social, sino que constituye una condición clave para que la justicia pueda ejercerse de forma real, cotidiana y transformadora.
En Venezuela, el reconocimiento del cuidado como un derecho humano fundamental dejó de ser una aspiración para convertirse en un marco jurídico tangible en el año 2021, cuando se promulgó la Ley de Sistemas de Cuidados para la Vida. La norma define qué son los cuidados para la vida, quiénes son las personas sujetas de cuidados y quiénes ejercen labores de cuidado, garantizando además los derechos de las personas cuidadoras, entre ellos el autocuidado, la autonomía, el reconocimiento de su aporte, la profesionalización, el acceso a empleo, recreación y corresponsabilidad. Asimismo, asegura condiciones óptimas para su labor, el acceso a políticas y programas, medios para su desarrollo integral y tiempos destinados a su bienestar humano. El Sistema promueve el registro y la formación de personas cuidadoras, la igualdad de género y los cuidados comunitarios, incorporando un enfoque diferenciado en las políticas de protección social.
Articulación institucional y territorial para construir un sistema de cuidados en Miranda
A partir de este enfoque, la Secretaría de la Mujer del estado Miranda impulsó un proceso participativo y multisectorial orientado a territorializar el derecho al cuidado. Como parte de ese esfuerzo, el 10 de diciembre de 2025 se instaló la Mesa Técnica Regional de Cuidados “Miranda Cuida”, un espacio que reúne a instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil, colectivos feministas, liderazgos comunitarios, personas cuidadoras y organismos internacionales para avanzar en la construcción de un Plan Regional de Cuidados.
El trabajo continuó en enero de 2026 con la participación de distintas secretarías de la gobernación vinculadas al tema. Este proceso busca aportar insumos al Plan de Igualdad de Género del estado y definir un plan de formación orientado a la futura implementación de un sistema integral de cuidados en Miranda.
Territorializar el derecho al cuidado: un paso hacia la igualdad
Este proceso ha contado con acompañamiento técnico de la Oficina No Residente de ONU Mujeres en Venezuela y del PNUD, en línea con los esfuerzos que ambas agencias impulsan para fortalecer políticas de cuidados y promover sistemas más inclusivos y equitativos. Estas iniciativas buscan mejorar la respuesta institucional frente a desigualdades estructurales que afectan especialmente a mujeres en situaciones de mayor vulnerabilidad, entre ellas cuidadoras comunitarias, mujeres mayores y quienes asumen múltiples responsabilidades de cuidado.
Vista general durante la instalación de la Mesa Técnica Regional de Cuidados “Miranda Cuida”, el 10 de diciembre de 2025 en Caracas. Venezuela. Foto: ONU Mujeres/Carla Martinez.
Miriam Bandes, Asesora Senior Regional, saluda a participantes durante la instalación de la Mesa Técnica Regional de Cuidados “Miranda Cuida”, el 10 de diciembre de 2025 en Caracas. Venezuela. Foto: ONU Mujeres/Carla Martinez.
En el estado Miranda, este enfoque se ha traducido en acciones concretas como diagnósticos territoriales, fortalecimiento de capacidades, planificación estratégica y articulación entre distintos actores para avanzar hacia un sistema integral de cuidados que incorpore a las mujeres, históricamente principales proveedoras de cuidado, como eje de la política pública.
El proceso continúa mediante Mesas Técnicas que reúnen a actores locales en coordinación con ONU Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Estos espacios buscan construir de forma participativa un mapa del cuidado en Miranda, con énfasis en municipios, comunidades y hogares, para comprender cómo se organiza el cuidado en la vida cotidiana y orientar políticas públicas más inclusivas y efectivas.
Estas Mesas Técnicas permiten avanzar en la creación de sistemas de atención integrada para personas que requieren cuidados, así como en el diseño de servicios y estrategias orientadas a reducir la carga desproporcionada que históricamente ha recaído sobre las mujeres. También promueven mecanismos de corresponsabilidad social, en los que el Estado, las comunidades, las familias y el sector privado compartan responsabilidades, y abren espacio a iniciativas que fortalezcan la autonomía económica de las mujeres mediante la liberación de tiempo y la generación de nuevas oportunidades.
Mónica Marrero, Especialista en Gobernanza de ONU Mujeres en Venezuela, explica los objetivos de la sesión durante el segundo encuentro de la Mesa de Cuidados, el 30 de Enero de 2026 en Caracas, Venezuela. Este encuentro, dio continuidad a los acuerdos alcanzados durante la primera sesión realizada en diciembre. Foto: ONU Mujeres/Jennifer Jardim.
El acceso a la justicia también es acceso al cuidado
Para promover la justicia es importante promover leyes y prácticas que mitiguen, prevengan, reduzcan y respondan a las desigualdades sistémicas. En Venezuela, la Ley del Sistema de Cuidados para la Vida marca un hito, dado que fue promulgada incluso antes de la Opinión Consultiva OC-31/25 sobre el derecho al Cuidado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se reconoció que recibir cuidados, dar cuidados y el autocuidado son un derecho humano autónomo, universal y exigible. El gobierno del estado bolivariano de Miranda ha dado un paso al frente para territorializar la Ley, desde un enfoque participativo, con enfoque de derechos y centrado en las necesidades reales de las mujeres y niñas.
Garantizar el derecho al cuidado implica también asegurar la autonomía económica de las mujeres, su participación plena en la vida pública y el ejercicio de una vida libre de discriminación. En ese sentido, el acceso a sistemas de cuidados no solo responde a una necesidad social, sino que se vincula directamente con una concepción más amplia de justicia, una que se expresa en la vida cotidiana. Un sistema integral de cuidados puede funcionar así como una herramienta de justicia social, al crear condiciones reales para que los derechos de las mujeres se ejerzan de forma efectiva.
El cuidado como eje de política pública para avanzar hacia la igualdad
Más que un encuentro puntual, “Miranda Cuida” se perfila como el inicio de una política pública orientada a fortalecer el sistema de cuidados en el estado. Entre los primeros resultados se observan nuevas alianzas institucionales, mayor articulación entre actores, fortalecimiento de capacidades y generación de información clave para la toma de decisiones, junto con la participación activa de mujeres en este proceso.
El avance hacia la igualdad requiere políticas públicas sostenidas, con enfoque de derechos y con sistemas de justicia que reconozcan el cuidado como un componente central para garantizar la dignidad y las oportunidades de mujeres y niñas. La experiencia de Miranda apunta en esa dirección, al posicionar el cuidado como eje de políticas más inclusivas y orientadas a reducir desigualdades en los territorios.