Dilia Margarita Có Coy: “Hemos sido atacadas constantemente por ser mujeres, por ser indígenas y por ser rurales”
Dilia Margarita Có Coy, gobernadora de Alta Verapaz en Guatemala, es una destacada lideresa indígena de la comunidad poqomchi’ con más de dos décadas de trayectoria en la defensa de los derechos de las mujeres, la juventud y los pueblos indígenas. Defensora de los conocimientos ancestrales y la identidad cultural, durante toda su vida ha liderado esfuerzos transformadores por la igualdad de género y el desarrollo rural. Su liderazgo tiende un puente entre el activismo de base y la gobernanza, llevando las voces de la comunidad a los espacios de toma de decisiones.
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Dilia Margarita Có Coy en la Ciudad de Panamá para la Reunión Regional de Liderazgo de las Mujeres de WYDE. Foto: ONU Mujeres/José Daniel Espinosa.
El camino de Dilia Margarita Có Coy comenzó en el corazón de las comunidades rurales de Guatemala. “Empecé muy joven en los movimientos sociales, luchando por la dignidad y los derechos”, recuerda. “Existe una brecha entre la voluntad de los Acuerdos de Paz y su aplicación práctica; aunque se priorizó el bienestar de los sectores desfavorecidos, no se definieron las herramientas institucionales para lograrlo. A esto se suma un vacío estructural: el acceso a la salud no formaba parte de la agenda de paz en ese momento histórico”.
Dilia Margarita Có Coy en la Ciudad de Panamá para la Reunión Regional de Liderazgo de las Mujeres de WYDE. Foto: ONU Mujeres/José Daniel Espinosa.
Su activismo se arraigó en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas. “Recuerdo en 1992, cuando Guatemala discutía el Convenio 169 de la OIT para proteger a los pueblos indígenas. Me uní a ese movimiento y me involucré en organizaciones de jóvenes, de mujeres e indígenas, luchando por el reconocimiento de nuestra indumentaria maya”.
Con el paso de los años, Dilia combinó el trabajo de base con la academia. “Me incliné por la educación y ahora soy docente en dos universidades. Pero respecto a la administración pública, inicialmente pensé que no participaría porque veía que no se reconocía la participación de las mujeres”.
Su decisión de entrar en la política se produjo tras la presión de sus compañeras: “Un día, las organizaciones de mujeres me dijeron: ‘Si sigues diciéndonos que participemos y que nos empoderemos, ¿cuándo te vas a postular tú?’
Cuando el gobierno hizo un llamado a que más mujeres y personas indígenas se unieran a puestos de liderazgo, Dilia decidió actuar. “Presenté mi papelería, pero no fue fácil. Mi solicitud fue rechazada dos veces. Primero, por un tecnicismo. La segunda vez, ni siquiera la consideraron, así que perdí la esperanza”.
Entonces llegó un giro inesperado: “Cuatro meses después, el presidente me llamó para nombrarme gobernadora en busca de la paridad. Por primera vez en Guatemala, a nivel de los 22 departamentos, logramos una proporción de 50/50: 11 mujeres y 11 hombres. Entre ellas, cinco mujeres indígenas”.
Este hito fue histórico, pero vino acompañado de desafíos. “La mayoría de las mujeres indígenas en el gobierno venimos de movimientos sociales y eso nos da tanto una ventaja como una desventaja. Nos han criticado por venir del activismo y por 'no saber nada de administración'. Hemos sido atacadas constantemente por ser mujeres, por ser indígenas y por ser rurales”.
La discriminación sigue siendo omnipresente. “En Guatemala, el racismo y la discriminación de género siguen siendo fuertes. A esto se suma ahora la violencia digital. Debemos seguir trabajando y resistiendo en los espacios de toma de decisiones”.
A pesar de la hostilidad, Dilia ve su papel como una responsabilidad para abrir puertas a otras personas. “Estar aquí no es fácil, pero la representación importa. Cuando las mujeres indígenas lideramos, aportamos nuevas perspectivas a la gobernanza: perspectivas arraigadas en la comunidad, la igualdad y la identidad cultural”. Dilia también recuerda lo importante que es proteger un enfoque de base, especialmente mediante el apoyo a redes y alianzas, para garantizar que las experiencias de las mujeres se eleven a los niveles políticos y de toma de decisiones.
Su mensaje para otras mujeres y líderes indígenas es claro: “No se rindan. El proceso es duro, pero cada paso que damos está cambiando la historia de Guatemala. Necesitamos más mujeres, más voces indígenas en la política y necesitamos trabajar juntas, desde la cooperación internacional hasta las organizaciones de base”.
Dilia Margarita Có Coy participó en el diálogo intergeneracional de dos días “Impulsando la Participación Equitativa de las Mujeres en la Toma de Decisiones en América Latina y el Caribe”, que se realizó los días 27 y 28 de noviembre en la Ciudad de Panamá. El encuentro se realizó en el marco de la iniciativa WYDE | Liderazgo de las Mujeres, financiada por la Unión Europea, un esfuerzo global colaborativo orientado a promover la participación política plena y efectiva de las mujeres y la toma de decisiones en todos los niveles, especialmente de aquellas que suelen quedar más rezagadas. Nota: Estas publicaciones tienen como objetivo estimular un debate constructivo sobre temas clave para el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Las opiniones expresadas por las personas entrevistadas para la producción de nuestro contenido editorial no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres ni la de las agencias del sistema de las Naciones Unidas. |