HOJA INFORMATIVA PARA MEDIOS: 5 razones por las que la economía del cuidado es una de las inversiones más transformadoras de nuestro tiempo
El trabajo de cuidados es la base invisible de toda economía y sociedad. Invertir en sistemas de cuidados sólidos genera empleos decentes, impulsa la prosperidad económica, promueve la igualdad de género, protege los derechos humanos y fortalece las comunidades. ONU Mujeres contribuye a reducir la carga desigual del trabajo de cuidados que recae sobre las mujeres y las niñas y a construir sistemas de cuidados que funcionen para todas las personas.
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1. El trabajo de cuidados impulsa las economías
El trabajo de cuidados —tanto no remunerado como remunerado— hace posibles las economías. Es el trabajo esencial cotidiano que nos mantiene alimentados, saludables y con bienestar; sin él, nuestra sociedad y economía se paralizarían. A medida que las poblaciones envejecen y aumentan las necesidades de cuidado, invertir en sistemas de cuidados se está convirtiendo en una prioridad económica.
- Se estima que 350 millones de niños y niñas requieren servicios de cuidado infantil a nivel mundial. Para 2030, 2.300 millones de personas en todo el mundo necesitarán cuidados, frente a 2.100 millones en 2015.
- Si se le asignara un valor monetario, el trabajo de cuidados no remunerado representaría hasta el 40 % del PIB en algunos países.
- Las inversiones en los sectores de cuidados pueden generar entre dos y tres veces más empleo que las inversiones en el sector de la construcción.
2. Cerrar las brechas en el cuidado es esencial para lograr la igualdad de género
La subvaloración y la distribución desigual del trabajo de cuidados en la sociedad siguen siendo una de las barreras más persistentes para la igualdad de género y el empoderamiento económico de las mujeres. Reconocer, reducir y redistribuir el trabajo de cuidados no remunerado es fundamental para garantizar el tiempo, las opciones y las oportunidades de las mujeres en educación, empleo decente, liderazgo y vida pública.
- Las mujeres y las niñas dedican 2,5 veces más horas al día al trabajo de cuidados no remunerado que los hombres.
- A nivel mundial, el 45 % de las mujeres en edad de trabajar (708 millones) se encuentra fuera del mercado laboral debido a responsabilidades de cuidados no remunerados, en comparación con solo el 5 % de los hombres.
3. El trabajo de cuidados es una cuestión de derechos humanos
Los sistemas de cuidados sólidos son esenciales para garantizar la dignidad y los derechos tanto de quienes brindan cuidados como de quienes los requieren. Invertir en la economía del cuidado significa invertir en empleos decentes en el sector de cuidados, en los derechos laborales de las personas trabajadoras del cuidado, en políticas de protección social y en servicios de calidad que respeten y garanticen los derechos de todas las personas que necesitan y brindan cuidados.
El trabajo de cuidados remunerado es realizado en gran medida por mujeres, frecuentemente con bajos salarios y largas jornadas laborales. Dos tercios de las personas trabajadoras en el sector de cuidados —incluidos los servicios de salud, el cuidado infantil y el trabajo doméstico— son mujeres, y muchas son trabajadoras migrantes.
- Las mujeres representan el 80 % del trabajo doméstico remunerado a nivel mundial. Sin embargo, el 90 % de las personas trabajadoras domésticas carece de protección social y cobertura de seguridad social.
4. A medida que aumentan los conflictos y las crisis a nivel mundial, los sistemas de cuidados enfrentan una presión cada vez mayor, y las mujeres y las niñas pagan el precio
Cuando los servicios e infraestructuras de cuidados se debilitan o son destruidos por conflictos y desastres ambientales, las mujeres y las niñas asumen la mayor parte de la carga de cuidados, a menudo con altos costos sociales y económicos. Invertir en sistemas de cuidados puede ayudar a las comunidades a resistir mejor los impactos, reducir las desigualdades y construir sociedades más resilientes.
- En contextos de crisis, las mujeres dedican casi cuatro veces más horas al trabajo de cuidados no remunerado que los hombres.
- Por ejemplo, en Ucrania, las mujeres dedican 16 horas más por semana al trabajo de cuidados no remunerado que los hombres, lo que se traduce en una pérdida estimada de 72.500 millones de dólares estadounidenses para la economía.
5. Las inversiones en la economía del cuidado generan retornos transformadores y sostenibles
Las inversiones en la economía del cuidado pueden generar beneficios para toda la sociedad, que se extienden a lo largo de generaciones y economías y también benefician al planeta.
- Las inversiones en servicios de cuidado podrían crear casi 300 millones de nuevos empleos decentes para 2035.
- Invertir en los sectores de cuidados tiene el potencial de ser hasta un 30 % menos contaminante que invertir en la industria de la construcción.
- La iniciativa TransformCare de ONU Mujeres tiene como objetivo fortalecer los sistemas de cuidados en más de 50 países. Para 2035, la iniciativa tiene el potencial de contribuir a:
- Llegar a 2.900 millones de mujeres y niñas;
- Crear 260 millones de empleos decentes para las mujeres;
- Liberar 10 billones de horas del tiempo de mujeres y niñas para 2035.
ONU Mujeres hace un llamado a los gobiernos y a los socios del sector privado a invertir en sistemas de cuidados sólidos y equitativos como una de las decisiones más inteligentes y urgentes para avanzar en la igualdad de género, impulsar la prosperidad económica y fortalecer la resiliencia para las generaciones futuras.