Autonomía económica y acción climática: el impacto de mujeres emprendedoras en el Trifinio
En la región del Trifinio, el programa MELYT acompaña a mujeres emprendedoras que integran autonomía económica, bienestar, alianzas locales y protección del entorno natural.
Fecha:
Sandra Elizabeth Alas Guidos, propietaria del Centro de Bienestar y Alojamiento La Casa Con Alas en La Palma, Chalatenango. Sandra recibió capacitaciones del Programa MELYT de ONU Mujeres, con financiamiento de la Cooperación Italiana. Foto: ONU Mujeres / Oscar Leiva.
Cuidar el ambiente desde los territorios
Hablar de acción climática también implica mirar lo que ocurre en los territorios, donde el cuidado del agua, la conservación del patrimonio natural y cultural, la generación de ingresos y el bienestar de las personas no son agendas separadas, sino parte de una misma forma de sostener la vida.
En el municipio de Chalatenango Norte, El Salvador, Sandra Elizabeth Alas Guidos impulsa el Centro de Bienestar y Alojamiento La Casa con Alas, un emprendimiento que integra alojamiento, salud preventiva, autocuidado, trabajo con mujeres y conexión con el entorno. Su experiencia muestra cómo el fortalecimiento de emprendimientos liderados por mujeres puede aportar no solo a la autonomía económica, sino también al bienestar de las comunidades y al cuidado del ambiente.
Un emprendimiento que nace del cuidado
El programa MELYT, financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional de Italia (MAECI) a través de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS), promueve la autonomía económica de las mujeres en la región del Trifinio, donde acompaña procesos de formación, articulación territorial, fortalecimiento empresarial y creación de redes de apoyo.
En ese marco, La Casa con Alas se proyecta como un espacio en el que el cuidado se entiende de manera amplia. No se trata únicamente de ofrecer alojamiento o servicios de bienestar, sino de crear condiciones para que más mujeres puedan hacer una pausa, atender su salud, reducir los niveles de estrés y reconocerse como protagonistas de su propio desarrollo.
“Participar de la formación que MELYT ha impulsado desde el año anterior con el centro de desarrollo empresarial local ha significado un cambio en la forma de gestionar la empresa”, explica Sandra. Para ella, el proceso ha sido clave para ordenar su modelo de negocio, replantear sus objetivos, identificar mejor a las personas a las que dirige sus servicios y fortalecer sus capacidades de gestión.
“Está pensado para mujeres que quieren cuidarse y disminuir los niveles de estrés, inquietudes y, a veces, problemas familiares que nos ocupan tiempo y generan preocupación”, señala Sandra.
Desde esa mirada, el emprendimiento trabaja con recursos como la respiración, la relajación, la gestión de emociones, la biodanza, el masaje y la meditación, con un enfoque preventivo de la salud.
Sandra Elizabeth Alas Guidos propietaria del Centro de Bienestar y Alojamiento La Casa Con Alas en La Palma, Chalatenango realiza meditación en contacto con la naturaleza. Foto: ONU Mujeres / Oscar Leiva.
El agua, la memoria y el patrimonio natural
El cuidado no termina en el cuerpo ni en la experiencia individual. Para Sandra, estar en el municipio de Chalatenango Norte implica también una responsabilidad con el territorio. La zona forma parte de un área de gran riqueza natural, cultural e histórica denominada Región del Trifinio. Está conformada por 45 municipios fronterizos de El Salvador, Guatemala y Honduras, ubicados en un entorno que comparte recursos naturales e hídricos, así como atractivos arqueológicos y culturales. Desde allí, La Casa con Alas busca contribuir a la conservación del patrimonio local y a la protección del agua.
Sandra explica que La Casa con Alas está ubicada en la zona del Trifinio, en La Palma, un territorio que reconoce como reserva y patrimonio natural y cultural. Desde allí, considera importante que las mujeres contribuyan a su conservación.
También destaca el compromiso con la protección del agua en una zona vinculada al río Lempa y a diversas iniciativas de resguardo de la cuenca.
Infraestructuras de cuidado frente a la fragmentación
Esta experiencia permite entender el cuidado ambiental no como una acción aislada, sino como un compromiso integral y sostenido. Cuidar el ambiente también implica fortalecer activamente las capacidades de quienes viven en los territorios, apoyar las economías locales que protejan y refuercen sus vínculos con la comunidad, promover empleos dignos y tejer alianzas sólidas entre emprendimientos, instituciones, gobiernos locales y organizaciones sociales.
Desde esa perspectiva, emprendimientos como La Casa con Alas funcionan como pequeñas infraestructuras de cuidado: espacios, redes y prácticas que ayudan a sostener la vida cotidiana frente a la incertidumbre, el estrés, la precariedad y los efectos de la crisis climática.
Frente a discursos que simplifican los problemas y fragmentan lo común, estas experiencias muestran alternativas basadas en redes de apoyo, bienestar compartido, trabajo digno, memoria territorial y una responsabilidad ambiental.
Alianzas locales, no competencia
Sandra lo expresa con claridad desde la práctica. La formación de MELYT no solo le ha permitido proyectar mejor sus servicios, sino también vincularse con otras mujeres emprendedoras.
“Algo fundamental también ha sido el encuentro entre mujeres que tenemos distintos negocios, distintas empresas, con diversas experiencias. Eso ha enriquecido mucho nuestro trabajo”, señala.
Esa lógica de alianza también se refleja en la relación con otros emprendimientos de la zona. La Casa con Alas trabaja con talleres de artesanías, restaurantes, productoras de café y otros negocios locales.
“Nos miramos desde ese lugar en alianza y no en competencia”, explica Sandra.
Además, el emprendimiento ha generado empleos temporales cuando recibe grupos para talleres o actividades, y busca ofrecer oportunidades laborales a mujeres del territorio.
Resultados que fortalecen economías locales
El trabajo de MELYT en el Trifinio confirma la importancia de este enfoque. De acuerdo con la infografía de impactos y resultados de la segunda fase de MELYT, el programa ha fortalecido de manera significativa las capacidades de 1.115 mujeres que lideran MIPYMES en la región del Trifinio, con apoyo en gestión empresarial.
Además, 375 mujeres empresarias han sido capacitadas y vinculadas a cadenas de valor prioritarias de café, hortalizas y turismo, lo que ha contribuido a mejorar la participación y la sostenibilidad de sus emprendimientos y a dinamizar la economía local.
La infografía también reporta 317 grupos de ahorro y préstamo comunitario y cajas rurales de ahorro y crédito, así como 5.231 socias que han recibido educación financiera. En el plano organizativo, destaca el fortalecimiento de la Red HOSAGUA, que reúne 60 organizaciones de mujeres en 45 municipios del Trifinio, con alrededor de 4.000 integrantes.
Estos resultados permiten entender el fortalecimiento de emprendimientos como La Casa con Alas no como una acción aislada, sino como parte de una red territorial más amplia: mujeres que fortalecen sus negocios, acceden a herramientas financieras, se articulan con otras emprendedoras y participan en redes comunitarias capaces de sostener economías locales, bienestar y cuidado del entorno.
Cuidar el ambiente, cuidar la vida cotidiana
Invertir en la autonomía económica de las mujeres no es una acción aislada de la sostenibilidad ambiental y del bienestar comunitario. Cuando una emprendedora fortalece su negocio, crea alianzas, genera empleo, promueve prácticas de cuidado y se compromete con la conservación de su entorno, también contribuye a un desarrollo más arraigado en el territorio.
La experiencia de Sandra nos recuerda que la acción climática necesita políticas, recursos e instituciones, pero también necesita experiencias locales capaces de demostrar que cuidar el ambiente, la salud, el agua y las relaciones comunitarias son dimensiones de una misma responsabilidad colectiva.
En Chalatenango Norte, ese cuidado ya está tomando forma en manos de mujeres que emprenden, se organizan y construyen futuro desde el territorio.
| Nota: Estas publicaciones buscan estimular un debate propositivo en torno a los principales temas de interés para el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Los conceptos expresados por las personas entrevistadas para la producción de nuestros contenidos editoriales no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres y agencias del Sistema de Naciones Unidas. |