Sandra Caqueo y el legado de las mujeres indígenas que mantienen vivos los saberes ancestrales
Las mujeres indígenas desempeñan un papel fundamental en la preservación, revitalización y transmisión de los conocimientos de sus pueblos. Sandra Caqueo, educadora intercultural y facilitadora del Programa Originarias de ONU Mujeres, es una de las mujeres que impulsan este trabajo desde la educación y el fortalecimiento de liderazgos. Su trayectoria demuestra el valor de generar espacios para compartir saberes, construir redes y proyectar estos conocimientos hacia las nuevas generaciones.
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Sandra Caqueo destaca el papel fundamental de las mujeres indígenas en la preservación y revitalización de sus lenguas, culturas y conocimientos, así como en el liderazgo y desarrollo de sus pueblos. Foto: ONU Mujeres, Diana Leal.
Las mujeres indígenas desempeñan un papel fundamental en la preservación, revitalización y transmisión de los conocimientos de sus pueblos. Sandra Caqueo, educadora intercultural y facilitadora del Programa Originarias de ONU Mujeres, es una de las mujeres que impulsan este trabajo desde la educación y el fortalecimiento de liderazgos. Su trayectoria demuestra el valor de generar espacios para compartir saberes, construir redes y proyectar estos conocimientos hacia las nuevas generaciones.
Este año, Originarias celebra diez años de trabajo junto a mujeres indígenas de distintos territorios, promoviendo procesos de autonomía, fortalecimiento de capacidades y participación. A lo largo de esta década, el programa ha impulsado espacios de aprendizaje colectivo e intercambio de experiencias que contribuyen a visibilizar los conocimientos y aportes de las mujeres indígenas.
La contribución de las mujeres indígenas trasciende generaciones. A través de la transmisión de lenguas, memorias, prácticas culturales y conocimientos vinculados al territorio, han desempeñado un papel fundamental en la continuidad y revitalización de sus pueblos.
Para Sandra Caqueo, reconocer este aporte implica también comprender a las mujeres indígenas como protagonistas de pueblos vivos, diversos y en permanente transformación. “Hoy las mujeres indígenas educan, lideran, investigan, crean, emprenden, ejercen distintas profesiones, protegen y revitalizan sus lenguas y conocimientos, participan en sus comunidades y ocupan nuevos espacios de incidencia y toma de decisiones”, señala.
Educar desde la identidad y el territorio
Desde su experiencia en educación intercultural bilingüe, Sandra destaca la importancia de incorporar los conocimientos de los pueblos indígenas en los procesos educativos. Esto permite que niñas, niños y jóvenes aprendan desde su propia historia, identidad y territorio.
La educación intercultural, explica, va más allá de incluir contenidos específicos o realizar actividades conmemorativas. Implica reconocer que existen diversas formas de producir y transmitir conocimiento, generando espacios de diálogo basados en el respeto y la valoración mutua.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante para las nuevas generaciones. Cuando las y los estudiantes encuentran en la escuela sus lenguas, historias y saberes comunitarios, fortalecen su identidad y sentido de pertenencia. Al mismo tiempo, quienes no pertenecen a pueblos indígenas pueden conocer y valorar la diversidad cultural, lo que favorece una convivencia más inclusiva.
Mujeres que transmiten y crean conocimientos
Las mujeres indígenas han desempeñado históricamente un rol fundamental en la transmisión de conocimientos en sus familias y comunidades. Madres, abuelas, artesanas, cultoras, músicas y hablantes de lenguas indígenas han contribuido a mantener vivos saberes que forman parte del patrimonio cultural de sus pueblos.
Para Sandra, reconocer este aporte implica también fortalecer su participación en los procesos educativos. Esto supone incorporarlas en la construcción de experiencias pedagógicas, promover espacios de intercambio entre generaciones y reconocer los territorios y comunidades como lugares legítimos de aprendizaje.
“Las culturas están vivas por ellas, en ellas y se proyectan desde esa transmisión”, afirma.
A su juicio, las mujeres no solo resguardan conocimientos heredados, sino que también los recrean, enriquecen y proyectan hacia el futuro.
Originarias: aprender unas de otras
Esta visión también forma parte de su experiencia como facilitadora de Originarias, una iniciativa de ONU Mujeres orientada al fortalecimiento del liderazgo, la autonomía y las redes de mujeres indígenas.
A través de experiencias vinculadas al patrimonio cultural, la interculturalidad, el canto y la música, Sandra ha acompañado procesos en los que los propios conocimientos de las participantes constituyen la base del aprendizaje.
“Estos programas permiten recuperar memoria, fortalecer vínculos y comprender que aquello que una mujer aprendió de su madre, de su abuela o de su comunidad es conocimiento y también puede ser enseñado y compartido”, explica.
Uno de los principales aportes del programa, agrega, es la creación de redes entre mujeres de distintos territorios. Al compartir experiencias y saberes, los conocimientos circulan, se fortalecen y generan nuevos vínculos entre comunidades y generaciones.
Reconocer el presente para construir el futuro
Avanzar hacia sociedades más inclusivas implica reconocer a las mujeres indígenas no solo como guardianas de conocimientos y tradiciones, sino también como protagonistas del presente. Son mujeres que enseñan, crean, lideran y participan activamente en la construcción del futuro de sus pueblos.
Para Sandra, este reconocimiento debe traducirse en oportunidades permanentes de participación. Esto significa abrir espacios para que las mujeres indígenas aporten sus conocimientos y experiencias en la educación, la formación de nuevas generaciones y la construcción de políticas e iniciativas que involucren a sus comunidades y territorios.
En el Día Internacional de las Mujeres Indígenas, su mensaje pone el acento en la necesidad de valorar estos conocimientos y garantizar que continúen transmitiéndose de generación en generación.
“Abrir espacios para las mujeres indígenas es una necesidad para el futuro de nuestros pueblos y de la educación. Cuando una mujer puede enseñar su lengua, compartir un relato, transmitir un canto o hablar sobre su territorio, no solo transmite un contenido. Está transmitiendo memoria, identidad y una manera de comprender la vida”.
Desde ONU Mujeres, esta conmemoración reafirma la importancia de seguir promoviendo la participación plena y efectiva de las mujeres indígenas, reconociendo sus voces, conocimientos y liderazgos.
Consultada sobre las nuevas generaciones, Sandra señala: “Quisiera decirles que sus voces son necesarias. Nuestra cultura no pertenece solamente al pasado. También está en aquello que ellas sean capaces de imaginar, transformar y crear para el futuro”.
Más que una herencia que debe preservarse, los saberes indígenas son conocimientos vivos que se fortalecen y se transforman con el tiempo. En ese camino, las mujeres indígenas desempeñan un rol esencial como portadoras de memoria, generadoras de conocimiento y protagonistas del futuro.
| Nota: Estas publicaciones buscan estimular un debate propositivo en torno a los principales temas de interés para el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en América Latina y el Caribe. Los conceptos expresados por las personas entrevistadas para la producción de nuestros contenidos editoriales no reflejan necesariamente la posición oficial de ONU Mujeres y agencias del Sistema de Naciones Unidas. |