Nota pública del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en América del Sur y ONU Mujeres Brasil sobre el asesinato de Luana Reis

Date: Friday, May 6, 2016

BRASILIA/SANTIAGO

ONU Mujeres Brasil y la Oficina Regional para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) solicitan al poder público brasileño la investigación imparcial y con perspectiva de género y racial en el esclarecimiento de las violencias cometidas contra Luana Reis, muerta luego de una golpiza supuestamente perpetrada por policías militares a comienzos de abril de 2016 en la ciudad de Ribeirão Preto (São Paulo), Brasil.

Según el relato de la propia víctima -antes de su trágico fallecimiento- y de sus familiares, existen fuertes indicios de las prácticas de sexismo, racismo y lesbofobia en los acontecimientos que llevaron a su muerte, en una perversa violación de derechos que contraviene las garantías individuales y colectivas conquistadas por las mujeres en Brasil y en el mundo.

El ACNUDH y ONU Mujeres enfatizan que el uso excesivo de la fuerza, así como cualquier tipo de discriminación –ya sea por género, raza, etnia, orientación sexual o de otra naturaleza- son inadmisibles en el ejercicio de la función policial, y deben ser erradicadas de las fuerzas de orden de Brasil. La Policía Militar de São Paulo debe garantizar que procedimientos violentos no sean tolerados en la institución y asegurar una capacitación adecuada de sus agentes, inclusive en materia de derechos humanos.

La muerte de Luana es un caso emblemático de la prevalencia y gravedad de la violencia racista, de género y lesbofóbica en Brasil. Según la relatora Especial de la ONU sobre las cuestiones de las minorías, el número de afrodescendientes muertos en acciones policiales es tres veces mayor que el registrado entre la población blanca en el estado de São Paulo. La situación de las mujeres afrodescendientes, en ese contexto, es de aún mayor vulnerabilidad. El Mapa de la Violencia 2015, publicado en Brasil, revela la selectividad de la violencia, demostrando que entre 2003 y 2013 las muertes violentas de mujeres negras aumentaron en un 54%, mientras disminuyeron en un 9,4% entre la población femenina blanca.

También resultan inaceptables las alegaciones para justificar las violencias que victimizaron fatalmente a Luana, las cuales evidencian la connivencia y/o impunidad con agresores, ya sean agentes públicos o individuos particulares. La responsabilización es condición primera para la justicia y para la reparación a las víctimas de violencia de género, para la protección de familiares en busca de derechos y para la construcción de una sociedad plural y equitativa.

En ese sentido, la ONU Mujeres y el ACNUDH instan a aplicar las Directrices Nacionales sobre Feminicidio para Investigar, Procesar y Juzgar con Perspectiva de Género las Muertes Violentas de Mujeres, formuladas por ambas instituciones, en un esfuerzo integrado con el gobierno brasileño mediante el Ministerio de las Mujeres, de la Igualdad Racial, de la Juventud y de los Derechos Humanos, y del Ministerio de Justicia. Las recomendaciones que constan en el documento llaman la atención hacia el hecho de que las circunstancias individuales, institucionales y estructurales deben ser tomadas en consideración como elementos para entender el delito y, por consiguiente, para responder adecuadamente a las muertes violentas de mujeres por el hecho de ser mujeres, haciendo incidir la Ley del Feminicidio (nº 13.104/2015), que es un crimen cometido en razón del menosprecio y la discriminación a la condición de mujer.

La ONU Mujeres y el ACNUDH realizan en conjunto esta alerta pública contra la misoginia dirigida a las mujeres brasileñas, agravada por el hecho de ser negras, indígenas, lesbianas, trans, pobres, rurales, jóvenes o adultas mayores, y piden a la sociedad brasileña que se mantenga defensora implacable de los derechos de las mujeres y que se posicione, de manera obstinada y sistemática, contra todas las formas de violencia contra todas las mujeres.

Finalmente, se solidarizan con los familiares y amigos de Luana, y les ofrecen sinceras condolencias por su trágica muerte.

Amerigo Incalcaterra

Representante Regional para América del Sul del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Nadine Gasman

Representante de ONU Mujeres Brasil