Take Five: "Realmente creo que se necesita un proceso revolucionario para lograr la igualdad"

Fecha: lunes, 11 de marzo de 2019

Foto ONU Mujeres/David Villegas

Adriana Salvatierra, un modelo a seguir para muchas, se convirtió en la cuarta mujer elegida como Presidenta de la Cámara de Senadores en la historia de Bolivia este año. La boliviana de 29 años es también la más joven en ocupar este cargo en el país y en América Latina. Políticamente activa desde su adolescencia, Salvatierra se inspiró en sus padres, quienes participaron políticamente y la presentaron a los debates políticos. En las elecciones generales de octubre de 2014, Salvatierra, de 25 años de edad, experimentó su primera victoria, como senadora adjunta del Departamento de Santa Cruz. Ella no ha mirado atrás desde entonces. En la última década, muchas mujeres jóvenes, como Salvaterra, tuvieron la oportunidad de ingresar a la política formal, ya que había leyes que garantizaban la participación política de las mujeres. ONU Mujeres contribuye a este cambio positivo proporcionando apoyo técnico y financiero para promover el cumplimiento de las recomendaciones internacionales.

¿Por qué es importante incluir las voces de las mujeres en la política?

Incluir las voces de las mujeres en la política es un punto de partida de un proceso que cuestiona los privilegios y sesgos existentes, según el género y la clase social. Es un proceso para romper el patriarcado que enmarca la construcción de este estado. El poder ha sido tradicionalmente ejercido y preservado por los hombres. Cuando recordamos la firma de la Ley de Independencia de Bolivia de 1825, hubo 48 firmas, todas de hombres. Eran profesionales y militares de una clase económica privilegiada. La República de Bolivia fue fundada sobre esta base. Llevó cientos de años comprender finalmente que esta parte de la historia, nuestra independencia, también fue producto de los esfuerzos de las mujeres. Solo después de 184 años la paridad y la igualdad de género se convirtieron en una realidad tangible.

Todavía es difícil para las mujeres meterse en política hoy, especialmente si eres una mujer joven, debido a todos los prejuicios que enfrentamos. Por ejemplo, existe el prejuicio de que las mujeres manejan los servicios públicos en función de sus emociones. Las mujeres son subestimadas, lo que en última instancia nos desvaloriza.

¿Qué se necesita para que más mujeres se involucren en la política? ¿Cómo podemos animar a las jóvenes a participar en política?

Construir la igualdad es un proceso. Si crees que eres feminista, debes reconocer que luchas por la construcción efectiva de la igualdad entre hombres y mujeres.
Todas las mujeres deben tener y ejercer los mismos derechos que los demás ciudadanos. Una mujer indígena, como cualquier otra persona, debe tener una claridad absoluta de los principios que conforman sus puntos de vista y principios políticos.
Lo que hemos experimentado en Bolivia no tiene precedentes: una revolución democrática y cultural nació del núcleo del país, de abajo hacia arriba, aquellos que vivieron en condiciones opresivas y enfrentaron la desigualdad. Y transformó la base económica del país. La transformación tenía que incluir a aquellos que tradicionalmente estaban excluidos: agricultores, mujeres, jóvenes e indígenas. Realmente creo que se necesita un proceso revolucionario para lograr la igualdad.

Bolivia ha logrado avances ejemplares en lo que respecta a la participación de las mujeres en la política; en la actualidad, las mujeres representan el 53,1% de los parlamentarios, el tercer porcentaje más alto a nivel mundial. ¿Cómo ha logrado Bolivia tan alta representación de mujeres en la política?

El logro de Bolivia para alcanzar la paridad de género en la política es una expresión tanto de su voluntad política como de la movilización social de las mujeres. Para lograr la igualdad, en la vida y en la política, las mujeres necesitaban comprender completamente cómo experimentan la desigualdad y se identifican entre sí. Necesitamos organizarnos, necesitamos luchar y necesitamos voluntad política. Fue posible llegar a un alto porcentaje de mujeres en el parlamento porque existía una clara convicción de que teníamos la obligación de construir condiciones de igualdad en el gobierno, al mismo tiempo que las mujeres luchaban por sus derechos. No creo que solo los movimientos feministas creen cambios.

La participación política de las mujeres fue sumamente relevante en el gobierno de Evo Morales. La nueva Ley de Organizaciones Políticas que fue aprobada y debatida en la Asamblea Legislativa Plurinacional en 2018, surgió como resultado de un largo proceso de debate, celebrado entre organizaciones sociales de mujeres, el Cuerpo Electoral Plurinacional, ONU Mujeres, la Coordinadora de Mujeres, entre otras instituciones, que contribuyen a la construcción de las propuestas que se hicieron en esta nueva norma que fue promulgada el 31 de agosto por el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales.

Esta Ley ha logrado incorporar un régimen anti-patriarcal, lo que significa que por primera vez en la historia del país, cada partido y grupo de ciudadanos aplicará mecanismos para garantizar el ejercicio de la paridad y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres dentro de sus paertidos y grupos de ciudadanos, esta norma también obliga a los partidos políticos a actuar contra el acoso y la violencia de género en la política. Esta propuesta surgió como resultado de un taller inclusivo participativo que se llevó a cabo en nueve regiones bolivianas. Más de 500 mujeres de diferentes partes del país, diversos grupos de población, participan en este proceso.

¿Cuáles son los temas prioritarios en su agenda feminista?

Mis prioridades se basan en la implementación de un sistema que ya está en la agenda del Congreso, el Código del Sistema Penal, cuya propuesta de ley incorporó beneficios para la mujer en relación con sus derechos sexuales y reproductivos. Tuvo una leve recesión, pero tiene un enfoque importante en el género que aún es relevante y que continuaremos presionando para que se apruebe. El Sistema Universal de Salud Universal y Libre (SUS) es otro tema en el que trabajaremos. Es muy importante para nosotros iluminar la salud de las mujeres. El SUS tiene como objetivo brindar atención preferencial en la provisión de servicios y procedimientos administrativos a personas en situación vulnerable, incluidas mujeres, niñas, personas con discapacidades, pueblos indígenas y comunidades afrobolivianas. También has hablado de la economía del cuidado.

¿Por qué es importante abordar la economía del cuidado como parte del empoderamiento económico de las mujeres?

En el producto interno bruto (PIB), una mujer que trabaja en el hogar cuidando a su familia no cuenta como una persona que contribuye. Sin embargo, cuando una mujer hace este tipo de trabajo en la casa de otra persona, entonces ella recibe un salario. Bolivia ha tenido un gran progreso, pero este tema está en la agenda porque debe ser reconocido por el Estado como un acto de justicia, y también por la sociedad en general. Sin reconocer el valor del trabajo de cuidado de las mujeres, estamos subestimando la contribución de las mujeres a la economía, al reconocerlo, también podemos lograr mejores ingresos y perspectivas para las mujeres que trabajan en este sector.