Comunicado sobre Gaza de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous

Ya han pasado más de 100 días desde los horrores de los atentados de Hamás contra Israel del 7 de octubre y los horrores que le sucedieron, especialmente en Gaza.

Desde entonces, hemos visto una vez más como queda en evidencia que las mujeres y los niños son las primeras víctimas de los conflictos y que nuestro deber de buscar la paz es un deber para con ellos. Sin un cambio, estos últimos 100 días serán un mero preludio de los próximos 100.

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Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous

Hemos escuchado relatos espeluznantes de violencia sexual inconcebible durante los ataques que han dado lugar a llamamientos como el de ONU Mujeres para que se exija responsabilidad, justicia y apoyo a todas las personas afectadas. Condenamos inequívocamente todos los actos de violencia sexual y de género dondequiera, cuandoquiera y contra quienquiera que se cometan. Hago un nuevo llamamiento de rendición de cuentas para todas las personas afectadas por los atentados del 7 de octubre.

En esos 100 días también ha caído una destrucción sin precedentes sobre la población de Gaza. Para ellos no hay lugar seguro, ni descanso ni respiro. Las mujeres y las niñas constituyen la mayoría de las personas muertas, heridas y desplazadas. Nuestra Alerta de Género estima que alrededor de un millón de mujeres, niñas y niños están desplazados en Gaza, dos madres mueren cada hora, mientras que unos 10.000 niños y niñas han perdido a sus padres. Hay una cruel inversión de la situación antes del 7 de octubre. En los últimos 15 años, el 67% de todos los civiles asesinados en el Territorio Palestino Ocupado eran hombres. Menos del 14% eran mujeres y niñas. Ese porcentaje se ha invertido. Hoy, el 70% de las personas asesinadas son mujeres y niños. Son personas, no números, y les estamos fallando. Ese fracaso, y el trauma generacional infligido al pueblo palestino en estos 100 días y contando, nos perseguirá a todos y todas durante generaciones.

Por mucho que hoy lamentemos la situación de las mujeres y niñas de Gaza, mañana nos lamentaremos aún más si no recibimos ayuda humanitaria sin restricciones y si no se pone fin a

la destrucción y la matanza. Estas mujeres y niñas carecen de seguridad, medicinas, atención sanitaria y refugio. Se enfrentan a una inminente inanición y hambruna. Y, sobre todo, carecen de esperanza y justicia. Vuelvo a pedir un inmediato alto el fuego y un acceso humanitario sin obstáculos para la población de Gaza, incluida la prestación de asistencia y servicios vitales a todas las mujeres y niñas.

También hace más de 100 días que las familias de las y los rehenes de Gaza, algunas de las cuales he conocido, esperan con un dolor inimaginable el regreso de sus seres queridos. Su valentía ante el sufrimiento y su compromiso con la paz son una lección de humildad . Hago un nuevo llamado para que todas y todos los rehenes sean liberados de inmediato y sin condiciones.

Es tiempo de paz. Se lo debemos a todas las mujeres y niñas israelíes y palestinas. Este no es su conflicto. No deben seguir pagando su precio.