Informe de Chile sobre Financiamiento para el Desarrollo

Informe de Chile sobre la Consulta Regional y la Tercera Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo, expuesto por la Subsecretaria Gloria Maira en la 52 reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia de la Mujer de ALYC.

Date: Wednesday, August 5, 2015

Informe de la Presidencia de Chile. Consulta Regional de América Latina y el Caribe sobre Financiamiento del Desarrollo. 12 y 13 de marzo de 2015.

Sra Presidenta, los días 12 y 13 de marzo de 2015 se llevó a cabo, en Santiago de Chile, la Consulta Regional de América Latina y El Caribe sobre Financiamiento para el Desarrollo, en la cual participaron representantes de los 21 países integrantes del Comité de Expertos Gubernamentales de Alto Nivel (CEGAN): Argentina, Belice, Estado Plurinacional de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y República Bolivariana de Venezuela.

Esta consulta se efectuó como antesala a la Tercera Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo que se realizó en la ciudad de Addis Abeba entre el 13 y 16 de julio de 2015.

La Consulta permitió reflexionar sobre los desafìos y asuntos que deben estar presentes desde una perspectiva de la región para avanzar en un nuevo marco de cooperación internacional, que permita sustentar acciones para transitar con éxito hacia el desarrollo sostenible, inclusivo y con enfoque de derechos humanos.

El presente informe de la Presidencia del CEGAN, ejercida por Chile, identifica los principales temas tratados por los representantes de sus países miembros.

En primer término, el debate sobre el enfoque y estructura del documento de Addis Abeba. Se vislumbraron cambios con respecto al Consenso de Monterrey del año 2000, en especial se transita desde el concepto de “desarrollo” hacia uno que contempla “desarrollo sostenible”.

La discusión sobre el financiamiento para el Desarrollo está vinculado a la agenda post 2015. Se destaca la visión de la región para la financiación del desarrollo y siempre dentro de una posición de equilibrio entre los tres pilares del desarrollo sostenible: su perspectiva económica, social y medioambiental.

Los países en la Consulta expresaron la necesidad de proyectar los intereses de América Latina y El Caribe en la Tercera Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo y en la adopción de la agenda post 2015. En primer lugar, en un entorno internacional en constante cambio es necesario que reconozca un esquema de cooperación sobre el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas en materia ambiental, social y comercial entre los países desarrollados y en desarrollo, considerando los distintos contextos nacionales y regionales tanto en la definición de los acuerdos, como en su implementación y seguimiento.

En segundo lugar reconocer las especificidades de los países de renta media y su participación como actores económicos relevantes, considerando su contribución en la instalación de capacidades institucionales para reducir las brechas de desigualdad y vulnerabilidad. Tal como se se señaló por varios delegados los países debían insistir en promover la idea de que el PIB per cápita no es un buen criterio para la asignación y que deben implementarse mecanismos distintos como la propuesta de brechas estructurales que ha promovido la CEPAL, entre otros.

Por otra parte, incorporar transversalmente el enfoque de género en la discusión sobre el financiamiento para el desarrollo y en la agenda post 2015. A 20 años de la realización de la Cuarta Conferencia de la Mujer efectuada en Beijing y de la adopción de su plataforma de acción, el balance es que hemos avanzado pero aún nos quedan muchos desafìos para alcanzar la igualdad y la autonomía de las mujeres. Sin igualdad de género no hay desarrollo sostenible.

En este sentido, es vital que nuestros gobiernos incorporen avances en la igualdad de género a través de políticas publicas que promuevan el acceso de las mujeres al trabajo decente, reconozcan el rol productivo del cuidado y creen mayores espacios de participación, potenciando su autonomía económica, social y política de las mujeres.

Entre otros asuntos, en el nuevo marco para la financiamiento para el desarrollo sostenible, los países de renta media tienen el desafío de incluir a las mujeres al sistema financiero y comercial para acceder a créditos, activos y financiamiento, elementos que permitirán avanzar su autonomía económica.

En tercer lugar, un ámbito que representa un reto es la movilización de recursos internos e internacionales para el financiamiento para el desarrollo.

Desde la perspectiva de la movilización de recursos internos se reflexionó sobre el establecimiento de políticas que favorezcan iniciativas para el desarrollo sostenible, reconociendo las distintas estrategias de desarrollo adoptadas por los países. En ese contexto, existe la necesidad de contar con mecanismos transparentes que fomenten la responsabilidad social tanto en el sector público como privado.

Al mismo tiempo, los Gobiernos deben combatir la fuga de capitales y el tráfico ilícito, la evasión y la elusión de los impuestos en sus países y como resultado de ciertas prácticas las empresas multinacionales.

En movilización de recursos internos se resaltó el rol relevante de los bancos nacionales y subregionales de desarrollo que proveer a los Estados acceso al crédito para el desarrollo social y productivo, provisión de infraestructura y movilización de ahorros de largo plazo para la inversión en sectores estratégicos de la producción, entre otros. También cumplen una función importante en acciones contraciclicas frente a las fluctuaciones del ciclo económico.

El problema de la deuda soberana es crucial y debe ser abordado desde un nuevo marco que la reestructure en función de las circunstancias de los países deudores, considerando las coyunturas macroeconómicas que enfrentan y el establecimiento de mecanismos que permitan resolver los litigios en esta materia.

Se planteó que la comunidad internacional debe explorar la posibilidad de condonar la deuda de los países del Caribe, cuya carga constituye un gran obstaculo para el crecimiento y desarrollo de esa subregión. En 2014 la deuda bruta alcanzó 79% del PIB.

En relación a la movilización de recursos internacionales, se destacó la importancia de la Cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular como mecanismos basados en principios de ayuda y solidaridad entre los países. En este sentido es necesario que los países de renta media replanteen sus asimetrias en esta materia y la manera en que el financiamiento para el desarrollo contribuye a subsanarlas, a través del intercambio de experiencias, el fortalecimiento de capacidad y la cooperación técnica.

En el caso de la Asistencia Oficial para el Desarrollo, en la Consulta regional las delegadas y delegados manifestaron que los países desarrollados deben cumplir con los compromisos y determinar una hoja de ruta para darle seguimiento. En ese contexto se relevó la importancia de la cooperación triangular, como parte del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para los países desarrollados.

Asimismo, para avanzar en una agenda de desarrollo en un nuevo marco de financiamiento, se requiere enfrentar los desafios del comercio internacional y el escenario economico que afecta particularmente a nuestra región. Reiterar que la reforma a la arquitectura financiera internacional debe incluir una mayor participación de los países en desarrollo y de renta medios en los mecanismos y foros donde se toman las decisiones, para poder visibilizar realidad de la región latinoamericana y caribeña.

En ese contexto se plantea el establecimiento de mecanismos institucionales inclusivos y univerales que evidencien los cambios en los equilibrios políticos y económicos a nivel mundial, como organismos representativos de coordinación económica global que cuenten con el apoyo de un subgrupo de los organismos de Naciones Unidas.

Esta arquitectura debe tener en cuenta las asimetrias comerciales de los países en desarrollo y de los países de renta media que imposibilitan aumentar su participación en el comercio mundial.

Para fomentar el acceso a la diversificación de las exportaciones y aprovechar los desafíos de la transferencia tecnológica y de conocimiento para la innovación, se requiere mayor flexibilidad en la prácticas y acuerdos comerciales que tengan en cuenta la particularidades de los países de ingreso medio. Asimismo, la diversificación de las exportaciones y la liberalización comercial debe darse en un marco financiero flexible que permita realizar los ajustes necesarios en las economías nacionales. También se debe fortalecer la relación entre el comercio y la creación de empleos decentes para promover un desarrollo sostenido e inclusivo.

Los flujos privados y el establecimiento de alianzas público privadas para la movilización de recursos ofrecen beneficios relevantes para abordar los problemas del desarrollo. Se necesitarán acciones gubernamentales que creen entornos e incentivos favorables para aprovechar los flujos de capital privado con el fin de cumplir con los objetivos de desarrollo post 2015.

Por otra parte las remesas que envía la población migrantes constituyen mecanismos de financiamiento para el desarrollo. En América Latina y El Caribe representan el 34% del total de flujos financieros y el 1.1% del PIB regional. La migración es un asunto que no está incluído en el agenda para el desarrollo post 2015 y debería incorporarse. Para potenciar el impacto de las remesas en la calidad de vida de quienes la reciben es necesario reducir los costos de transferencia en un entorno transparente y cooperativo.

El real avance de los compromisos adoptados en la Tercera Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo debe considerar los mecanismos de seguimiento y de implementación que den cuenta de la diversidad de los Estados y sus estrategias nacionales, y que la realidad regional se vea representada, permitiendo la necesaria flexibilidad en la adopción de metas e indicadores . En este sentido debe fortalecerse la participación activa de la Sociedad Civil a nivel nacional, regional y mundial.

Informe sobre la Tercera Conferencia Internacional de Financiación para el desarrollo. Addis Abeba, Kenia. 13 al 16 de julio de 2015.

Sra Presidenta, los Jefes de Estados y de Gobierno reunidos en la Tercera Conferencia de Financiamiento para el Desarrollo en Kenia entre el 13 y el 16 de julio, aprobaron el documento “Agenda de Acción de Addis Abeba”, como marco mundial para financiar el desarrollo después del 2015. El documento incluy agenda ambiciosa y transformadora que supone enfrentar de manera decidida las problemáticas del financimiento para el desarrollo sostenible.

La adopción de la Agenda de Acción de Addis Abeba es un esfuerzo internacional cuyos pilares principales son el crecimiento económico inclusivo, la protección del medio ambiente y la inclusión social. Estos acuerdos fueron establecidos en un nuevo marco con vista a la asociación global para el desarrollo, teniendo en cuenta en el proceso la diversidad de situaciones y prioridades nacionales.

Se reconoce que desde la adopción del Consenso de Monterrey (México), han existido avances importantes en materia de financiamiento, adelantos científico-tecnológicos, movilización de recursos financieros y mayor participación de los países en desarrollo en el comercio internacional. Si bien la deuda externa es una realidad que afrontan muchos paises pobres, evidencia un avance importante en la reducción de la pobreza y en el cumplimiento de la agenda del Milenio.

Pese a ello, aún persisten desigualdades y retos importantes que deben ser enfrentados. En este sentido, la incorporación de la igualdad de género se reconoce como un elemento indispensable para alcanzar el desarrollo sostenible. Los Estados se comprometen a adoptar de medidas legislativas y políticas públicas que fortalezcan los avances alcanzados e impulsen nuevos logros, para promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas en todos los ámbitos de su desarrollo. Esta iniciativa incorpora enfoque de derechos humanos que permite asegurar la eliminación de todas las formas de violencia por razones de género y la discriminación, y su acceso y oportunidades de participación en los espacios económicos y productivos.

Se reconoce el empleo pleno y el trabajo decente como elementos centrales de una agenda de financiamiento y de las estrategias nacionales de los Estados, por ello, se debe favorecer la participación igualitaria de hombres y mujeres en un mercado de trabajo estructurado. Asimismo, propender a la generación de medidas que promuevan el acceso adecuado, asequible y estable al credito y a la capacitación para todas y todos.

También se alienta al sector privado a contribuir en la promoción de la igualdad de género procurando que las mujeres acceden a un empleo productivo y trabajo decente, igual salario por igual trabajo, asi como adoptar acciones que las protegan contra todo tipo de discriminación y maltrato laboral. También se hace un llamado a aumentar las inversiones públicos y privadas en empresas de propiedad de mujeres.

Por otra parte, se valora la contribución de los y las migrantes para el crecimiento y desarrollo de los países de origen, tránsito y destino. Las remesas de la población migrante, de la cual el 50% son mujeres, cubren las necesidades de los hogares que recepcionan estos ingresos. Esta forma de financiación difiere ciertamente de otras corrientes de financimiento internacional, por tanto debe ser reconocido como tal. Para ello, los Estados se comprometieron a generar servicios asequibles y disponibles para los y las migrantes. Asimismo, se comprometieron a trabajar para reducir el costo medio de las transacciones de las remesas de los migrantes para 2030 a menos de 3% de la suma transferida y también que los corredores de remesas no exijan sumas superiores a 5%.

En relación a la cooperacion internacional para el desarrollo, se reconoce la importancia de la financiación pública internacional para la movilización de recursos nacionales que ha permitido generar condiciones favorables para la agenda del desarrollo. Los Estados han realizado esfuerzos para aumentar las formas de financiamiento desde la adopción del Consenso de Monterrey. Sin embargo, la agenda de desarrollo despues de 2015 requiere que los Estados refuercen una cooperación internacional que sea eficaz y eficiente y transparente en nuestros objetivos comunes.

Se destaca la importancia de la movilización de los recursos nacionales para el cumplimiento de los compromisos de Asistencia oficial al desarrollo. El progreso de este tipo de cooperacion esta llamado a alcanzar las metas y objetivos de desarrollo de forma eficaz y transparente. Para ello, se alenta a los Estados a publicar los planes que mejoren la calidad y transparencia de la futura cooperación, de acuerdo a los procesos nacionales de asignación presupuestaria. Asimismo, se insta a los Estados a informar sobre el seguimiento de las asignaciones de recursos para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Por su parte, la cooperación sur-sur es reconocida como un complemento y no un sustituto de la cooperación Norte-Sur; es expresión de solidaridad y cooperación entre los Estados, sobre la base del conocimiento y beneficio mutuo, inspirada en los principios de respeto a la soberanía nacional, la igualdad, la no condicionalidad, la no injerencia en los asuntos internos.

Se reconocen las diversas y específicas necesidades de los países de renta media en su tránsito hacia el desarrollo sostenible. En este sentido, se llama la atención sobre la elaboración de metodologías que tomen en cuenta las realidades de estos países. Asimismo pide a los bancos multilaterales de desarrollo que elaboren políticas que tengan carácter secuencial, progresivo y gradual para tener fuentes de financiamientos asequibles y acordes con sus necesidades.

Se destaca que los bancos de desarrollo pueden desempeñar un papel importante ante las restricciones presupuestarias para la financiación de los Estados. Se alienta a promover los esfuerzos desarrollados por estas entidades en formular y mantener sistemas de salvaguardias sociales y ambientales, incluso en materia de derechos humanos, igualdad de género y empoderamiento de las mujeres.

En relación al fortalecimiento de las instituciones de gobernanza mundial, se refuerza el papel de Naciones Unidas como organismo de fomento al desarrollo. En ese aspecto, los Estados se comprometieron a tomar medidas para promover la gobernanza económica mundial y fortalecer una arquitectura financiera internacional más inclusiva y representativa.

En ese aspecto, se fortalecerán las instituciones regionales, nacionales y subnacionales para prevenir todas las formas de violencia, combatir el terrorismo y el crimen y, poner fin a la trata y explotación de personas especialmente de mujeres y niños y niñas, en relación con el derecho internacional de los derechos humanos.

La creación, el desarrollo y la difusión de las innovaciones, las nuevas tecnologías y los conocimientos asociados, asicomo la transferencia de la tecnología, son esenciales para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. A pesar de ello se observa con preocupación la brechas en torno a la producción científica, la conectividad y el acceso a técnologia. Se insta a los estados a promover el desarrollo de infraestructura tecnológica en los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y pequeños Estados insulares en desarrollo. También se promueve fortalecer el acceso a la ciencia, las tecnologías de información y comunicación a mujeres, jóvenes, niños y niñas.

De igual manera, los Estados resolvieron adoptar estrategias de ciencia, tecnología e innovación como elementos integrales de las estrategias de desarrollo sostenible. Parte importante de ello es asegurar la igualdad en el ingreso y formación técnica y profesional en el área de las ciencias, matemáticas, ingeniería, entre otros campos científicos de mujeres y niñas. Para ello, se intensificará la cooperación para reforzar los sistemas de educación terciaria y el otorgamiento de becas para los y las estudiantes de países en desarrollo en enseñanza superior.

Será fundamental entonces para los países en desarrollado, fomentar sus capacidades institucionales en la administración pública, el presupuesto social y con perspectiva de género.

Por su parte los mecanismos de seguimiento y examen se reconocen como esenciales para llegar a lograr los objetivos de desarrollo sostenible. Los Estados se comprometen a efectuar un seguimiento eficaz de los resultados de la financiamientos para el desarrollo y todos los medios de ejecución de la agenda para el desarrollo después de 2015, desde una perspectiva nacional, regional e internacional.

En este proceso se deberá asegurar la participación de todos los actores incumbentes; gobiernos, parlamentos, bancos centrales, bancos internacionales de desarrollo, la sociedad civil y el sector privado. También se alientan a las comisiones regionales de Naciones Unidas a acompañar este proceso.

Por último, los vínculos entre ese proceso y los medios de ejecución de la agenda para el desarrollo después de 2015, destacando la necesidad de examinar y hacer un seguimiento especial de los resultados del financiamiento para el desarrollo, integrando esa labor en el proceso de examen y seguimiento de la agenda para el desarrollo después de 2015.

Sra Presidenta, el informe da cuenta que la igualdad de género forma parte del financiamiento para el desarrollo lo que constituye un avance respecto a lo vivido en Beijing, donde uno de los principales obstáculos para la implementación de la Plataforma de Acción fue la obtención de recursos.

Debemos pasar de lo declarativo a lo sustantivo para implementar los compromisos y el seguimiento de las metas de esta nueva agenda global impulsada por el financiamiento para el desarrollo.