Desde mi perspectiva: "Temo por los países más pequeños que tienen recursos limitados durante COVID-19"

Ryancia Henry es originaria de Antigua y Barbuda, se mudó hace cuatro meses a Montecito, California, para ocupar el puesto de Directora de Limpieza, supervisando un equipo de 60 personas, en un hotel que ahora ha cerrado debido al brote de COVID-19. Con los viajes internacionales interrumpidos y las restricciones de movimiento dentro de los Estados Unidos de América, Ryancia se encuentra entre los millones de personas que trabajan en la industria de la hospitalidad, pensando en cuáles serán los impactos a largo plazo de la pandemia del COVID-19 tanto en su vida, como en la de su personal, así como la de sus familiares y amistades. A medida que practica el distanciamiento social, publica mensajes en sus redes sociales, llama a su madre en Antigua e intercambia buenas prácticas con sus amistades y contactos de la industria de la hospitalidad en Antigua y Barbuda.

Fecha: miércoles, 1 de abril de 2020

Ryancia Henry poses for a photo. Photo courtesy of Ryancia Henry.
Ryancia Henry. Photo courtesy of Ryancia Henry.
icon  Con la aparición de COVID-19, el hotel tuvo que cerrar. Cuando se lo conté a mi madre, casi lloraba. Me dijo, "ven aquí (a casa) ahora", "quiero que estés a salvo".

Pero los vuelos se suspendieron, y Antigua y Barbuda dejó de aceptar vuelos internacionales. Volver a casa se hizo imposible.

Le dije: "¿Sabes qué? Estoy mejor aquí, porque si dejo mi apartamento para tomar varios vuelos a Antigua, me pongo en riesgo. A la larga, es difícil porque no estás con tu familia, pero es más seguro si te quedas.

Soy nueva en la zona, así que no tengo un gran sistema de apoyo aquí. Estoy sola, aquí, en mi espacio y, por supuesto, estoy tratando de practicar todas las cosas que le han pedido a la gente que haga para asegurarse de que la propagación [del virus] sea limitada. Pero te hace sentir como si fueras la única persona que está sola.

La única cosa de la que me sentí orgullosa fue la forma en que nuestra compañía eligió manejar [la crisis]. Decidieron ser francos con los invitados y asociados y llamaron a cada uno de ellos. Estamos haciendo llamadas semanales de seguimiento con los miembros del equipo.

El impacto financiero en la hospitalidad ha sido tan asombroso... Me preocupo por mí misma dependiendo de cuánto tiempo dure esto, qué tipo de decisiones tendré que tomar, para estar bien financieramente, y tengo las mismas preocupaciones por mi equipo. Envío algunos fondos a casa, para ayudar a mi madre. Me preocupo por mantener algunos pagos.

En medio de todo esto, me preocupo por mi isla. Temo por los países más pequeños, que tienen recursos limitados durante COVID-19. Antigua depende del turismo como industria principal y al cerrar hoteles y aeropuertos, básicamente nuestra industria principal se ha detenido.

Me preocupa mi familia y que yo no esté allí con ellos. Mi madre tiene cierta edad... hablo con ella para asegurarme de que se queda en casa.

Pero también tengo esperanzas, porque aunque son vulnerables, sé lo resistentes que son los isleños. Al nacer en una isla, la hospitalidad y la resistencia están en mi base.”


ODS 5: Igualdad de género
ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico

Ryancia Henry es una ciudadana caribeña, de 32 años, que trabaja en la industria de la hostelería en el estado de California, Estados Unidos de América. Su historia refleja algunos de los desafíos y preocupaciones que enfrentan millones de trabajadoras y trabajadores migrantes en todo el mundo, mientras continúa la pandemia del COVID-19. La industria del turismo y la hostelería ya se está recuperando de las crisis económicas iniciales y, a nivel mundial, el 54% de la fuerza de trabajo del sector turístico son mujeres. ONU Mujeres está trabajando con los gobiernos de todo el mundo para apoyar las estrategias de mitigación que se centran, tanto en las repercusiones sanitarias, como económicas de COVID-19 en las mujeres y en el fomento de la capacidad de recuperación de las mujeres. Para obtener más información, visite La igualdad de género importa en la respuesta del COVID-19.